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¿Qué diferencia hay entre tortellini y ravioles? El platillo que metió en apuros a Flor en MasterChef 24/7

Te contamos cómo diferenciar fácilmente estos platos que se prepararon en MasterChef 24/7.

Ravioles

El manejo de las pastas ha sido una de las pruebas más importantes dentro de MasterChef 24/7, y con las que suele ser muy contundente la Chef Zahie, pues un fallo en el amasado, una cocción deficiente o una confusión en la terminología técnica pueden arruinar una gran noche ante el jurado.

Esto fue exactamente lo que le ocurrió a Flor durante la emisión del pasado viernes: tras cocinar una propuesta elaborada de tortellini, al presentar su plato ante la mesa de jueces se confundió y los llamó ravioles, lo que generó la corrección inmediata de los Chefs.

Para no caer en esta confusión, te explicamos el origen, la forma y los rellenos que marcan la diferencia entre estas dos joyas gastronómicas.

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¿Qué diferencia hay entre tortellini y ravioles?

De acuerdo con el blog especializado en comida italiana Pasta Mía, el aspecto visual es la clave más clara para distinguir ambas pastas a simple vista:

Tortellini: Originarios de la región de Emilia-Romaña (Bolonia y Módena), la leyenda popular cuenta que su peculiar silueta en forma de anillo se inspiró en el ombligo de la diosa Venus. Se elaboran doblando pequeños cuadrados de masa en triángulo para luego unir sus extremos pellizcando el sellado, creando una pieza pequeña y replegada.

Ravioles: Con registros que datan del siglo XIV, su nombre proviene del término riavvolgere (envolver). Tienen forma de bolsitas planas, por lo general cuadradas o rectangulares, selladas rígidamente en sus cuatro bordes dentados. Su superficie más amplia permite rellenar una mayor cantidad por pieza.

Versatilidad de rellenos

Los tortellini tradicionales suelen tener combinaciones intensas como prosciutto, cerdo picado o mortadela, sazonados con queso parmesano o ricotta. Debido a su perfil, la tradición dicta servirlos sumergidos en caldos de carne clarificados o acompañados de salsas cremosas.

Por su parte, los ravioles destacan por una versatilidad casi ilimitada. Sus rellenos abarcan desde combinaciones clásicas de ricotta con espinacas o calabaza de castilla, hasta estofados de res, hongos o mariscos. Esto los convierte en el lienzo preferido de los cocineros para experimentar con salsas ligeras de mantequilla o de jitomate.

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