A Montse le dolió haber dejado a su hijo en un orfanato, pero asegura que no tenía otra opción. Ahora, revela que le da muchísimo miedo que, por su enfermedad se muera y él se quede sólo, pues apenas tiene dos años. La pareja de Montse y su mamá quieren saber en dónde lo dejó, pero nunca les importó. Incluso, querían que Montse no tuviera al bebé. Montse espera que su hijo pueda encontrar la familia que ella nunca tuvo.