Para todos aquellos que son padres de niños, deben saber que hay ciertos momentos de la crianza que se vuelve complicado, teniendo en cuenta que suelen tener episodios donde se enojan, hacen berrinches en cualquier lugar o comienzan a llorar. Y esto es parte de la crianza misma y en donde nadie una fórmula mágica para evitar este tipo de comportamientos. Es por este motivo que de acuerdo a la opinión de expertos en psicología, compartieron cuál es la frase que contiene 8 palabras y que los tranquilizará por completo.
Tal como lo mencionamos con anterioridad, una de las emociones más complicadas de tratar en los niños es la ira, el enojo, los berrinches y los ataques de ira, que generalmente son ocasionadas por alguna frustración o porque no logran conseguir lo que quieren; ya sea desde no comprarles el juguete que desean o porque no pueden comer algo que es rico para ellos. Esto derivará en lo que se conoce como ‘rabietas’ o ‘pataletas’.
Cuáles son las causas de una rabieta
Entre las causas que debemos mencionar de las rabietas de los niños, se encuentran que son expresiones de enojo y de frustración y que ocurren porque el cerebro infantil todavía no madura y no sabe calmarse solo; y ocurre también cuando los niños no pueden hablar bien o decir lo que sienten. Lejos de retarlos, la psicologíaexplicó que hay una frase que contiene ocho palabras y que servirá para calmarlos.
Cuál es la frase de 8 palabras que tienes que usar para calmar al niño
Según explicó la psicología, la frase de ocho palabras que podrás usar para calmar a tu hijo durante su ataque de rabia es “Sé que estás enfadado, estoy aquí para ayudarte”. Los especialistas revelaron que al decir “sé que estás enfadado”, el niño se sentirá comprendido y aprenderá a ponerle un nombre a lo que le está sucediendo, lo que reducirá la resistencia.
Otra de las características que tiene decirle esta frase al niño, según revelaron especialistas es que se fundamenta en la empatía, haciendo que el menor no se sienta solo y esté acompañado en un ataque de ira. Para poder aplicar esta frase, primero hay que bajarse a su nivel, buscando estar de rodillas y manteniendo el contacto visual, reduciendo así la sensación de dominancia.









