Antonio Lozano, abogado de Imelda Garza, respondió a las declaraciones sobre la herencia de Julián Figueroa y Joan Sebastian, y sostuvo que la ley establece que, al no existir un testamento válido, la sucesión corresponde en partes iguales al hijo y a la cónyuge sobreviviente. El litigante acusó a Maribel Guardia y a Marco Chacón de haber intentado excluir a Imelda de la herencia mediante un supuesto testamento cuya autenticidad, afirmó, ha sido cuestionada por tres peritajes oficiales. Además, señaló que el cambio de albacea y otros procesos legales continúan en trámite.