Violeta Isfel confiesa que, tras darle la bienvenida a su primer hijo, se obsesionó con el gimnasio, a tal grado de sufrir un episodio de vigorexia que casi la lleva a participar en concursos de fisicoculturismo. Ante ello, la actriz no dudó en mostrar su apoyo a su colega, Vanessa Guzmán, por la pérdida de oportunidades laborales debido al cambio en su físico.