La artrosis puede convertir actividades cotidianas, como subir escaleras o levantarse de una silla, en un desafío. Cuando aparecen dolor y rigidez, muchas personas reducen sus movimientos por miedo a empeorar las molestias. Sin embargo, mantener esa inactividad puede favorecer la pérdida de fuerza y aumentar las dificultades para moverse.
La entrenadora personal Sara Rozas abordó este problema en una entrevista con The Objective. Su recomendación pone el foco en fortalecer la musculatura que rodea las articulaciones, una estrategia que también contemplan las guías médicas para tratar esta enfermedad.
¿Por qué la inactividad puede empeorar las molestias de la artrosis?
La artrosis afecta a toda la articulación, incluidos los tejidos que la rodean. Puede provocar dolor, hinchazón, rigidez y dificultades de movimiento. Aunque es más frecuente con el avance de la edad, también puede presentarse en personas jóvenes con antecedentes de lesiones articulares.
Uno de los problemas aparece cuando el dolor lleva a abandonar la actividad física. El Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel de Estados Unidos explica que moverse menos puede debilitar los músculos, lo que a su vez puede aumentar el estrés sobre la articulación.
De esta manera, se forma un círculo que dificulta las tareas diarias: las molestias reducen el movimiento y la pérdida de fuerza puede sumar nuevas limitaciones.
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Cómo ayuda el entrenamiento de fuerza a las personas con artrosis
El Instituto Nacional para la Excelencia en Salud y Atención del Reino Unido, conocido como NICE, recomienda ofrecer ejercicio terapéutico adaptado a las personas con artrosis. Este puede incluir fortalecimiento muscular localizado y actividad aeróbica.
El objetivo es reducir los síntomas y mejorar la función física. Para conseguirlo, el programa debe responder a las necesidades de cada persona, considerando la articulación afectada y sus posibilidades de movimiento. En algunos casos, resulta conveniente realizar sesiones supervisadas.
¿Hay que descansar si aparece dolor al hacer ejercicio?
La recomendación de evitar la inactividad prolongada necesita un matiz: las cargas deben adaptarse a los síntomas. NICE señala que al comenzar el ejercicio terapéutico pueden aumentar las molestias, aunque la práctica constante ofrece beneficios a largo plazo.
Durante los episodios de mayor dolor puede ser útil reducir la cantidad de ejercicio. Si los movimientos provocan problemas, corresponde detenerlos y consultar con un médico o fisioterapeuta para ajustar el programa.
La artrosis actualmente no tiene cura, pero sus síntomas pueden tratarse. El ejercicio adaptado forma parte de ese manejo y puede ayudar a conservar la movilidad y la autonomía cotidiana.










