Estados Unidos celebra 250 años de historia con una serie de momentos que transformaron no solo al país, sino también al mundo. Todo comenzó el 4 de julio de 1776, cuando las 13 colonias declararon su independencia de la Corona británica y dieron origen a una nueva nación basada en un texto fundacional, en lugar de una monarquía hereditaria.
A partir de ese punto llegaron otros momentos decisivos: en 1787 se redactó la Constitución, considerada la más antigua del mundo aún en vigor, con la división de poderes y el sistema de contrapesos que inspiró a numerosos países. Décadas después, la Guerra Civil puso a prueba la unidad del país, dejó más de 600 mil muertos y culminó con la abolición de la esclavitud, aunque el debate sobre la igualdad continúa hasta nuestros días.
Tras la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos emergió como la principal potencia económica y militar, consolidando al dólar como moneda de referencia internacional y albergando organismos como la ONU. Sin embargo, los atentados del 11 de septiembre de 2001 marcaron el fin de la sensación de invulnerabilidad, redefinieron su política exterior y de seguridad, y abrieron una etapa cuyas consecuencias aún influyen en la vida política del país.