El Gobierno de Estados Unidos confirmó que el T-MEC no será renovado por un nuevo periodo de 16 años, una decisión que representa un revés para México en uno de los acuerdos comerciales más importantes de la región. Aunque el tratado continuará vigente hasta 2036, Washington optó por revisarlo cada año y dejó claro que considera necesario corregir diversas deficiencias antes de pensar en una extensión de largo plazo.
La decisión llega en medio de una de las etapas más tensas en la relación entre ambos países. Desde antes de asumir nuevamente la presidencia, Donald Trump había anticipado que buscaría modificar el acuerdo comercial (durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador) y finalmente cumplió su advertencia. Estados Unidos sostiene que existen desequilibrios comerciales y diferencias en sectores como el automotriz, el agrícola y el acero, temas que seguirán negociándose en una nueva ronda bilateral programada para el 20 de julio.
En respuesta, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, reconoció que México no comparte varios de los planteamientos de Washington, especialmente en temas relacionados con el contenido regional de la industria automotriz y las condiciones para el sector agropecuario. Pese al revés, el Gobierno mexicano insiste en que el tratado sigue vigente y buscará mantener abiertas las negociaciones para evitar que la incertidumbre afecte el comercio entre los tres países.