Andrés Manuel López Beltrán, más conocido como Andy", anunció formalmente su salida de la Secretaría de Organización del Comité Ejecutivo Nacional de Morena. A través de un comunicado difundido en sus redes sociales, el hijo del expresidente López Obrador confirmó que se separa del encargo partidista y de su asiento en la Comisión Nacional de Elecciones para buscar una candidatura a diputado federal por la vía de mayoría relativa en el VI Distrito de Tabasco.
La salida se presenta justo cuando las estructuras del partido comienzan a moverse de cara a los procesos electorales locales y federales, marcando el retorno de López Beltrán al territorio de su estado natal, el cual comprende los municipios de Centro, Jalapa, Tacotalpa y Teapa.
El balance del heredero: Millones de afiliados en el papel, vacíos en la calle
En su carta de despedida dirigida a la dirigencia nacional encabezada por Ariadna Montiel, López Beltrán presentó un balance de su gestión de un año y siete meses al frente del aparato organizativo del partido. En el documento presume haber incrementado el padrón en 10 millones de nuevos militantes, credencializado a 7 millones de ellos, y haber establecido comités seccionales en el 97% de las casillas del país, asegurando que Morena es hoy la organización más grande de la historia de México.
Sin embargo, analistas y operadores políticos miran con escepticismo las alegres cifras de López Beltrán. Detrás del triunfalismo del papel, la realidad territorial ha mostrado severas grietas en la capacidad de movilización real del partido. El ejemplo más drástico de este desfase ocurrió recientemente en Chihuahua, donde la megamovilización orquestada directamente desde la Secretaría de Organización para protestar en contra del gobierno de Maru Campos terminó en un rotundo fracaso operativo, exhibiendo que la estructura corporativa de Morena no siempre responde en las calles con la fuerza que presumen sus bases de datos digitales.
Retorno a la cuna del movimiento con miras al Congreso
Pese a los tropiezos en el norte del país, el comunicado de López Beltrán mantiene una retórica de lealtad absoluta hacia las bases de su estado natal, perfilando lo que será una campaña cobijada por el peso histórico del apellido familiar en el sureste. "Regresar a nuestros orígenes para, junto con ustedes, seguir construyendo desde abajo", argumentó el aspirante.
La salida de "Andy" de la estructura formal del Comité Ejecutivo Nacional obliga al Consejo Nacional de Morena a reconfigurar la estratégica cartera de Organización, la cual controla el flujo de los padrones y el reparto de los comités seccionales. Mientras el oficialismo se alista para ungir al hijo del fundador del movimiento en una de las zonas con mayor votación cautiva del país, el reto de la nueva dirigencia será demostrar que las multimillonarias afiliaciones de papel entregadas por López Beltrán se traducen en votos reales en las urnas y no en plazas semivacías.
