En Perú, la policía detuvo a 11 integrantes de una banda dedicada al secuestro. Lo más impactante es que una joven de 19 años, llamada Crismar Andreína González Contreras, es acusada de liderarla y de cortar dedos de las víctimas.
¿Quién es “La cortadedos” y cómo operaba en Lima?
Las autoridades peruanas señalan que la joven, apodada “La cortadedos”, tiene un perfil con rasgos psicopáticos. También le atribuyen diversos raptos con métodos de violencia extrema, como el corte de dedos, para presionar a los familiares de las víctimas a pagar el rescate.
Ante las cámaras, González Contreras alega que ella no cometió dichos delitos y, sonriente ante los medios, asegura que todo es mentira.
El modus operandi de la banda de secuestradores en Perú
Los detectives de la división de secuestros señalan que la joven utilizaba redes sociales para buscar víctimas y construir confianza sentimental con ellas. Tras ganarse la confianza, coordinaba la entrega de las personas a sus cómplices, que las retenían en al menos dos casas de seguridad.
En un video que forma parte de las pruebas, la organización aparece secuestrando a un empresario frente a sus hijos y exige el pago para liberarlo.
Según el expediente, la banda obligaba a las familias a pagar por la liberación y aplicaba torturas, como cortar dedos, para presionarlas. La investigación también vincula cuentas bancarias utilizadas para recibir los rescates a personas que, según la policía, fueron asesinadas por sicarios para ocultar rastros y apoderarse de sus tarjetas.
Los agentes aseguran que la red además habría extorsionado a empresas de transporte y cometido otros actos violentos: disparos, golpes y agresiones con armas de fuego.
La madre de la detenida, identificada como Jenny Carolina González Mendoza, de 33 años, aparece en la investigación como presunta colaboradora. Las pesquisas también mencionan a otras jóvenes que fingían ser trabajadoras sexuales, pero servían para contactar a sus clientes y facilitar secuestros.
Las pruebas que incriminan a Crismar González Contreras
La Policía desplegó una operación milimétrica para capturar a los sospechosos. Durante el operativo, dos delincuentes y una acompañante intentaron escapar, pero los agentes los detuvieron.
Hasta ahora, cuatro víctimas se han animado a denunciar formalmente; las autoridades estiman que las ganancias ilegales podrían ascender a montos millonarios y que la organización venía operando al menos desde el año pasado.
Posible cadena perpetua para los 11 detenidos por secuestro y tortura
El delito de secuestro con tortura contempla penas muy severas en Perú, incluida la posibilidad de cadena perpetua. Los 11 arrestados enfrentan ahora cargos relacionados con secuestro, tortura, extorsión y homicidio.
