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Un mes sin Roberto, el motociclista atropellado en Iztapalapa: La asesina no aparece

A 30 días del crimen, la familia de Roberto Hernández denuncia que la responsable no solo huyó, sino que su familia es cómplice; el asesinato del motociclista atropellado en Iztapalapa sigue impune.

Se ha cumplido un mes desde aquella noche del 3 de enero que destrozó a una familia. Roberto Hernández, un motociclista que circulaba por las calles de Iztapalapa, fue embestido y arrastrado brutalmente por una automovilista . Ella huyó, dejando tras de sí una estela de dolor y una impunidad que se extiende hasta hoy.

A 30 días del homicidio, las autoridades tienen pistas, videos y hasta el vehículo asegurado, pero la supuesta responsable sigue sin pagar por el crimen.

Familia de Roberto, motociclista atropellado: “Una forma salvaje de morir”

Para Roberto Yahir, hijo de la víctima, el paso del tiempo no cura la herida, la profundiza ante la falta de respuestas.

“Lamentablemente, le arrebataron la vida de una forma salvaje. Yo creo que ninguna persona merecía sufrir y vivir lo que mi papá vivió en sus últimos días”, declaró con la voz rota por la impotencia.

La coartada: Escondió el auto en Neza

La investigación, aunque lenta, arrojó un hallazgo clave: el auto azul con el que se cometió el asesinato fue localizado en el municipio de Nezahualcóyotl, Estado de México.

Sin embargo, el hallazgo destapó el cinismo de la conductora. Según denunció Carlos Hernández, amigo de la víctima, la mujer intentó borrar su rastro con una frialdad calculadora:

  • Llevó el auto a otro estado para esconderlo.
  • Le retiró las placas de circulación.
  • Levantó un acta de robo para fingir que ella no tenía el coche cuando ocurrió el atropellamiento.

“Eso ya es descaro, eso ya es complicidad... La familia la esconde. Escondió el carro, todavía viajó en él y le quitó las placas”, reclamó Carlos.

¿Dónde están los policías?

A pesar de que hay videos que registran cómo la mujer llegó a su domicilio tras el incidente, los cateos realizados por la Fiscalía no han tenido éxito.

“Para los operativos hay 50 mil elementos, pero para detener a los delincuentes no hay ninguno”, sentencian los deudos.

Un mes después, la familia de Roberto Hernández no pide un milagro, solo exige que las autoridades de la CDMX y el Edomex hagan su trabajo y que la muerte de un padre de familia no sea otro archivo olvidado en el escritorio de la impunidad.

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