Una confrontación directa entre colectivos de búsqueda y civiles armados en los límites de Celaya y Juventino Rosas ha puesto en entredicho la legitimidad de los operativos estatales. Mientras la Fiscalía General del Estado (FGE) de Guanajuato afirma que los hombres involucrados eran Agentes de Investigación Criminal, las víctimas rescatadas denuncian haber sido retenidas por sujetos que se identificaron como miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Madres buscadoras enfrentaron a hombres armados en Celaya y rescataron a dos jóvenes que, según denunciaron, iban a ser ejecutados.
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) April 20, 2026
Los sujetos dijeron ser agentes, y la Fiscalía confirmó que realizaban un operativo. El caso desata polémica y cuestionamientos.
La información… pic.twitter.com/3WVTeTlmqS
Rescatados por las madres buscadoras
Durante una jornada de búsqueda el pasado 17 de abril, integrantes de colectivos de madres buscadoras interrumpieron una operación en la que hombres embozados mantenían a dos jóvenes retenidos en excavaciones.
- Versión de los colectivos: Las madres encararon a los sujetos, quienes no portaban identificaciones visibles ni uniformes oficiales al momento de la interpelación.
- Testimonio de la víctima: Uno de los jóvenes liberados declaró ante cámaras que sus captores le aseguraron pertenecer al CJNG.
- Postura oficial: La Fiscalía estatal emitió un comunicado asegurando que se trataba de un operativo oficial y que la intervención de los pobladores y buscadoras obstruyó la labor de los agentes.
El fantasma del Rancho Izaguirre
Este choque ocurre en un clima de alta sensibilidad para los colectivos de búsqueda en la región. Apenas un año después del hallazgo del Rancho Izaguirre en Teuchitlán, Jalisco, la sombra del reclutamiento forzado y los campos de adiestramiento del CJNG domina la narrativa de los desaparecidos. En aquel predio se localizaron más de 400 pares de zapatos y restos óseos calcinados, consolidándose como el símbolo del "exterminio" bajo el mando de una organización criminal que, a pesar de reportes sobre el abatimiento de sus líderes, mantiene operaciones de control territorial en la zona del Bajío.
¿Autoridades coludidas?
La falta de protocolos claros de identificación por parte de la FGE ha generado una crisis de confianza. Las buscadoras cuestionan por qué, si se trataba de un arresto legal, los jóvenes se encontraban en "hoyos" y no habían sido presentados de inmediato ante el Ministerio Público. Hasta el momento, no se han reportado sanciones ni investigaciones internas contra los agentes involucrados en este operativo.