En Tabasco , quienes deberían protegerte son los mismos que te despojan. Esta es la pesadilla de José Daniel Osorio, un mecánico que cometió el “error” de salir a hacer compras con su familia y terminó esposado y humillado por policías “de élite”, quienes ejecutaron un robo de auto insólito.
El modus operandi fue brutal y cínico: los elementos encapuchados lo interceptaron, argumentaron un falso reporte de robo y se llevaron su vehículo, dejando a su esposa e hijas pequeñas bajo la lluvia.
¿Qué pasó con los policías de Tabasco que robaron el auto de un ciudadano?
Todo ocurrió en Tacotalpa, a 62 kilómetros de Villahermosa. José Daniel estacionó su auto para hacer las compras del 24 de diciembre cuando elementos de las Fuerzas de Reacción Inmediata —un cuerpo de élite creado apenas el año pasado— lo rodearon.
“Eran unos policías que venían con pasamontañas... y prepotentes los señores dijeron que el coche tenía reporte de robo. Me enseñaban en su celular una imagen, pero la placa no coincidía”, relató la víctima.
Cuando José intentó mostrar sus papeles para demostrar que el auto (comprado usado hace dos años) era legal, la respuesta fue la intimidación: lo esposaron para callarlo.

Abuso y delincuencia en las Fuerzas de Reacción Inmediata de Tabasco
La crueldad no terminó ahí. Una vez que aseguraron el vehículo, los oficiales se marcharon, importándoles poco la seguridad de la familia.
“Nos bajaron ahí, yo cargaba a mis niñas y estaba lloviendo. A ellos no les importó cómo estábamos, ahí nos dejaron mojándonos”, denunció Laura de la Cruz, esposa de José.
Abuso policial en Tacotalpa, #Tabasco...
— Fuerza Informativa Azteca (@AztecaNoticias) January 15, 2026
José Daniel, mecánico, y su familia fueron víctimas de abuso de autoridad mientras hacían sus compras de Navidad: policías de las Fuerzas Especiales FIRT les despojaron de su automóvil sin operativo ni retén, esposaron a José Daniel y lo… pic.twitter.com/iUmYOe3sCc
La burla: Apareció “abandonado” 22 días después
José Daniel, quien usaba el auto como herramienta para su trabajo de mecánico ambulante, se armó de valor y denunció el hecho como un robo.
La sorpresa llegó 22 días después. La Fiscalía del Estado le informó que su auto había “aparecido”, pero no en un corralón oficial por el supuesto reporte inicial, sino que los mismos policías lo reportaron apenas ayer como “abandonado y sin placas”.
“El único reporte de robo que existe es el que puse yo... Lo tomamos como un robo, nos despojaron de nuestra propiedad”, sentenció José.
Ahora, la víctima enfrenta un calvario burocrático: debe demostrar ante la Fiscalía que es dueño del auto que los mismos agentes del estado le quitaron ilegalmente, en una cadena de corrupción que parece no tener fin en la policía tabasqueña.