En medio de los cerros de la Sierra Madre Occidental, lejos de hospitales, carreteras y servicios básicos, habitantes del poblado de Polanco, en Chihuahua, alzaron la voz para denunciar el abandono en el que viven desde hace años. La comunidad, conformada por alrededor de 400 habitantes, enfrenta una grave crisis de salud, falta de agua y caminos peligrosos que dificultan cualquier traslado de emergencia.
“Vivimos en medio de la nada, donde si no hay avión, nos morimos”, relata Norma Isabel González, una abuela que vivió momentos de terror cuando su nieto de apenas dos años estuvo a punto de perder la vida tras ser picado por un alacrán.
Crisis de salud: ¿Qué ocurrió con el niño picado por un alacrán?
La madre del menor, Yahaira Selena Vázquez, narró a Azteca Noticias que el pequeño comenzó a agravarse apenas media hora después de la picadura: “Ya estaba muy trabado, se le tapó la garganta”.
La desesperación aumentó porque en Polanco no hay médico permanente desde hace más de cuatro años, por lo que ante la emergencia, la familia tuvo que contratar avionetas privadas para trasladarlo primero a Guachochi y después a la ciudad de Chihuahua.
El costo total superó los 32 mil pesos, una cifra imposible para familias que sobreviven con ingresos cercanos a los 6 mil pesos mensuales, principalmente dedicadas a la siembra.
#NuestroMéxico | Polanco: el "otro" rostro del olvido en la Sierra de Chihuahua
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) May 7, 2026
Lejos del lujo, existe un Polanco de 400 personas que sobrevive en el abandono. En esta comunidad, enfermarse es una sentencia: una familia tuvo que pagar 32 mil pesos en avionetas para salvar a un… pic.twitter.com/xSZKmQhzD9
¿Por qué no hay médicos en la comunidad?
Habitantes denuncian que la clínica local permanece cerrada y con candado la mayor parte del tiempo. Según testimonios recopilados por TV Azteca de entre los vecinos, un médico asignado únicamente permaneció un mes en la comunidad.
Mientras tanto, las consultas médicas improvisadas se realizan dentro de una vivienda particular, en condiciones precarias y sin infraestructura adecuada: “Solicitaría un médico y enfermeras que realmente atiendan a la gente”, reclamó Alma Rosa García, coordinadora comunitaria, quien además denunció discriminación hacia habitantes indígenas.
¿Cómo sobreviven las familias en la Sierra Tarahumara?
La crisis de salud no solo afecta a Polanco. En comunidades cercanas como La Feliciana, municipio de Batopilas, familias enteras deben caminar hasta tres horas para buscar atención médica. Cuando no hay transporte disponible, los enfermos simplemente esperan.
A esto se suma la sequía extrema, falta de drenaje, ausencia de carreteras y caminos de terracería donde ya se han registrado accidentes y volcaduras.
Un llamado urgente desde la sierra
Las historias de Polanco reflejan la realidad que enfrentan decenas de comunidades aisladas en la Sierra Tarahumara, donde el acceso a la salud continúa siendo un privilegio y no un derecho garantizado.
Mientras las familias esperan respuestas, el miedo permanece: una enfermedad, una mordedura o una emergencia podrían convertirse en una sentencia fatal; ¿cuántas comunidades más viven olvidadas en las zonas más apartadas de México?