Este 11 de julio se cumplen cinco años de las históricas protestas antigubernamentales que sacudieron a Cuba y que fueron consideradas las manifestaciones más importantes registradas en la isla en décadas.
El descontento social, impulsado por la crisis sanitaria durante la pandemia de COVID-19, la escasez de alimentos y medicamentos, así como los problemas en los servicios básicos, derivó en movilizaciones que dejaron cientos de detenidos y continúan siendo un referente del debate sobre la situación política y social del país.
El régimen autoritario y comunista de La Habana, que ha estado en el poder sin elecciones durante 67 años, se está desmoronando un lustro después, la isla apenas respira asfixiada entre la aguda escasez de todos los insumos necesarios, maniatada por la falta de los más elementales servicios básicos y perdida entre las penumbras de los apagones constantes.