Un rascacielos de 37 pisos en Midtown Manhattan, Nueva York, tuvo que ser evacuado de urgencia tras detectarse una falla estructural crítica: varias columnas de carga se doblaron entre los pisos 21 y 22. El pandeo provocó que los pisos superiores, del 21 al 26, comenzaran a ceder bajo el peso, desatando el temor a un colapso interno.
La torre, ubicada a solo una cuadra del emblemático Edificio Chrysler, albergó durante décadas la sede global de la farmacéutica Pfizer. Actualmente, el inmueble se encuentra en medio de uno de los proyectos de reconversión de oficinas a departamentos de lujo más grandes en la historia de la ciudad. Fueron los propios trabajadores de la obra quienes, a primera hora de la mañana, notaron grietas profundas y ruidos extraños en la estructura, lo que les permitió evacuar el lugar a tiempo. Afortunadamente, las autoridades confirmaron que no se reportan personas heridas.
Sin embargo, la gravedad de la situación obligó al Departamento de Bomberos y a la alcaldía a activar un estricto protocolo de seguridad. Varios inmuebles colindantes fueron desalojados por completo como medida de precaución, entre ellos un hotel Hampton Inn y la Escuela Internacional Kennedy, donde cerca de 400 niños asistían a un campamento de verano. El Consulado de Israel en Nueva York también tuvo que ser vaciado temporalmente, mientras la policía congelaba el tráfico vehicular en las calles 42 y 43.
Durante la tarde y noche, brigadas de ingenieros lograron ingresar a la zona crítica para instalar un sistema de apuntalamiento de emergencia con gatos hidráulicos y nuevas vigas de acero. Aunque el Departamento de Edificios de la ciudad aseguró que los monitores no han detectado más movimientos en las últimas horas y que la situación se ha estabilizado temporalmente, el perímetro permanece bajo estricta vigilancia.
La prioridad inmediata de las autoridades locales es consolidar el plan de seguridad para los próximos días antes de definir el futuro del edificio. Paralelamente, se abrió una investigación sobre el historial de la construcción, que ya tenía más de veinte quejas previas por incidentes menores. Los peritos determinarán qué causó exactamente el fallo técnico una vez que la estructura esté completamente asegurada y fuera de peligro.