Cuba enfrentó una crisis energética devastadora que expuso la premisa de que un país sin producción propia de energía marcha directamente al fracaso. Residentes como Robert Pérez destacaron cómo la falta de petróleo y fondos gubernamentales agravó la escasez en la canasta básica.
“La situación se agravó por la falta de petróleo y por la falta de fondos del gobierno para abastecer su canasta básica. La justificación son las sanciones del gobierno estadounidense contra Cuba, pero desde cierto punto de vista, no creo que sea así”, afirmó Pérez.
El fin de los subsidios: ¿Cómo afectó la caída de Maduro a la isla?
Líderes revolucionarios destruyeron las capacidades energéticas de Cuba durante décadas. El régimen sorteó esta realidad con la ayuda de naciones como Venezuela, pero tras la caída de Nicolás Maduro, solo las donaciones mexicanas de petróleo quedaron.
Estas no calmaron el voraz apetito de la dictadura. Sofía Marrón, residente, relató el impacto diario: En mi casa se va la luz todos los días, se va todas las noches, muchas veces me despierto sin luz, se vuelve a ir la luz.
Documental Cuba Agoniza, el colapso total de una isla hundida en la miseria
Corrupción y saqueo en empresas estatales: El cáncer de la energía en el Caribe
Empresas estatales de energía se convirtieron en cajeros automáticos para gobiernos, lo que provocó saqueos sistemáticos. Los subsidios a la electricidad y el gas sirvieron como herramientas políticas y generaron déficits financieros de miles de millones de dólares. Paradójicamente, varias naciones poseían recursos suficientes para evitar este colapso.
De Venezuela a Nigeria: Los 8 países que comparten el caos eléctrico
Cuba no sufrió sola; Venezuela, Haití, Líbano, Zimbabue, Nigeria, Irak y República del Congo compartieron infraestructuras energéticas endebles por desastres gubernamentales similares. En todos, empresas estatales energéticas financiaron gobiernos en turno mediante saqueos constantes. Yaimi González capturó la desesperación: “Estamos colapsados, no podemos soportar más esta situación”.
La corrupción actuó como un cáncer que devoró economías enteras. Cuando entró hasta los huesos, como en Cuba, sepultó las esperanzas de pueblos que anhelaban luz al final del túnel. Estos casos subrayaron cómo la dependencia externa y el mal manejo estatal condenaron a naciones ricas en recursos a oscuridades prolongadas.