El sistema de corrientes del océano Atlántico, clave para regular el clima global, muestra señales claras de debilitamiento, según nuevos estudios científicos que advierten un posible escenario más grave de lo previsto.
Este fenómeno, impulsado por el calentamiento global, podría alterar patrones climáticos, elevar el nivel del mar y detonar eventos extremos en distintas regiones del mundo si alcanza un punto crítico.
¿Qué significa que se debiliten las corrientes del océano Atlántico?
La Circulación Meridional de Vuelco del Atlántico (AMOC), considerado uno de los principales reguladores del clima en el planeta, se está debilitando más rápido de lo estimado, de acuerdo con dos recientes estudios que analizan tanto su estado actual como su evolución futura.
Este sistema funciona como una especie de “cinta transportadora” que distribuye calor, sal y agua dulce a través de los océanos, influyendo directamente en el clima, el tiempo y el nivel del mar a escala global.
Sin embargo, su equilibrio se está viendo alterado por el calentamiento global provocado por la actividad humana.
Lo que está en juego es crítico. Un colapso de este sistema, que ocurrió por última vez hace unos 12 mil años, podría desencadenar consecuencias severas: Europa enfrentaría inviernos extremadamente fríos, la costa este de Estados Unidos vería un aumento acelerado del nivel del mar y amplias regiones de África sufrirían sequías prolongadas.
Un sistema vital de corrientes del océano Atlántico está más cerca del colapso de lo que se pensaba, según nuevos estudios https://t.co/43484cuN3M
— CNN en Español (@CNNEE) April 16, 2026
De acuerdo con CNN, uno de los estudios más recientes, publicado en la revista Science Advances, combinó modelos climáticos con datos reales del océano, como temperatura y salinidad, para proyectar el comportamiento de estas corrientes en las próximas décadas.
Los resultados indican que los modelos actuales han subestimado su debilitamiento: se prevé que las corrientes se ralenticen en más del 50 % hacia finales de este siglo, una caída considerablemente mayor a la estimada anteriormente.
Un escenario preocupante en el clima global
El oceanógrafo Stefan Rahmstorf, de la Universidad de Potsdam, calificó los hallazgos como “importantes y preocupantes”, al señalar que los escenarios más pesimistas son, en realidad, los más cercanos a lo que podría ocurrir.
Esto incrementa la posibilidad de que el sistema alcance un punto de inflexión a mediados de siglo, a partir del cual su colapso sería prácticamente irreversible.
En conjunto, ambas investigaciones coinciden en una conclusión preocupante: el sistema ya está en declive y el riesgo de que alcance un punto crítico es cada vez mayor.
Cada nuevo debilitamiento lo acerca más a ese umbral, lo que podría desencadenar cambios drásticos en el clima del planeta en las próximas décadas.
