El Hospital Infantil de México Federico Gómez de la Ciudad de México, uno de los centros pediátricos más importantes del país, enfrenta una situación crítica que va más allá de la escasez de medicamentos.
Médicos, enfermeras y familiares de pacientes denuncian que dentro del hospital existen carencias de insumos básicos, mobiliario deteriorado, quirófanos sin aire acondicionado y falta de personal, lo que complica la atención de niñas y niños.
Quienes trabajan en el hospital aseguran que las deficiencias se viven todos los días en distintas áreas del centro médico.
¿Qué problemas denuncian en el Hospital Infantil Federico Gómez?
De acuerdo con testimonios del personal médico, uno de los problemas más preocupantes es la mala calidad de algunos insumos médicos, especialmente el material para suturas.
Un médico cirujano explicó que el hilo utilizado en algunos procedimientos se rompe al momento de cerrar una herida, lo que puede poner en riesgo a los pacientes.
“Se rompe al momento de que das el punto… ha pasado que un niño tuvo que entrar a una segunda cirugía porque se le rompieron todos los puntos”, relató.
Según el personal, estos problemas ya se han reportado en varias ocasiones, pero aseguran que el mismo material sigue entregándose para las cirugías.
Quirófanos sin aire acondicionado y calor extremo en Hospital Infantil de México Federico Gómez
Otro problema grave es la falta de aire acondicionado en algunos quirófanos. Médicos señalan que las temperaturas dentro de las salas de cirugía pueden alcanzar entre 38 y 39 grados, condiciones que complican el trabajo médico y afectan la seguridad de los procedimientos.
“El calor es extremo, así no se puede operar”, señaló uno de los doctores consultados. A esto se suma la escasez de insumos básicos como cepillos quirúrgicos, botas y gorros para el personal médico.
Según trabajadores del hospital, antes existía una lista de insumos faltantes que incluso permitía recibir donaciones, pero aseguran que esa práctica se suspendió recientemente.
Falta de personal y sobrecarga de trabajo en el hospital infantil
Además de las carencias materiales, el personal de enfermería también denuncia sobrecarga laboral. De acuerdo con una enfermera, el hospital enfrenta falta de personal mientras continúa aumentando la cantidad de cirugías y procedimientos.
“A partir de que estamos saliendo en televisión, nos quieren meter cirugías de urgencia y no hay suficiente personal”, explicó. Esta situación provoca jornadas más largas y mayor presión para quienes trabajan en el hospital.
El deterioro del mobiliario es otro problema que preocupa al personal y a las familias de los pacientes. En algunas áreas se observan colchones sucios o rotos, cunas antiguas y camas con barandales dañados.
Una enfermera explicó que en ciertos casos ni siquiera se puede acomodar correctamente a los pacientes porque las manijas de las camas están rotas. Esto puede generar riesgos durante procedimientos médicos, como broncoaspiraciones.
Incluso se han reportado casos en los que familiares han tenido que reparar camas por su cuenta para evitar accidentes.
Condiciones difíciles para familiares de pacientes
Las familias que acompañan a los niños hospitalizados también enfrentan condiciones complicadas. Los sillones donde deben dormir mientras cuidan a sus hijos están muy deteriorados.
Un familiar de paciente relató que algunos están tan dañados que han sido rellenados con ropa o telas improvisadas. “Esos sillones son la muerte”, comentó.
Entre las denuncias más alarmantes se encuentra la presencia de plagas como chinches y pulgas en algunas áreas. Según personal médico, esto puede provocar contagios entre pacientes y familiares dentro del hospital. Para quienes trabajan en el lugar, esta situación refleja una realidad muy distinta a la que se suele presentar en el discurso oficial sobre el sistema de salud.