¡Un nuevo misterio de la Luna ha sido revelado! De acuerdo con un equipo de científicos dirigido por Matthew Siegler, profesor de investigación de SMU y científico investigador del Instituto de Ciencias Planetarias, el satélite pudo albergar más de un volcán en su territorio.
La investigación publicada en la revista Nature , demuestra que se ha encontrado una masa gigante enterrada profundamente, de magma solidificado, que habría sido depositado en la Luna poco después de su formación, aproximadamente hace 3.500 millones de años.
Se trata de una concentración de elementos radiactivos que solo pueden existir en la Luna como granito, que son los restos de rocas ígneas de los sistemas de plomería debajo de los volcanes extintos. Su formación queda como granito cuando la lava se enfría sin entrar en erupción y entonces se le conoce como batolito.
¿Por qué no deberían existir volcanes en la Luna?
Esta investigación demostraría que la Luna presentó actividad volcánica en el pasado, acompañado de ríos de lava y composiciones basálticas que podrían simular volcanes como en nuestro planeta. Ahora, gran parte de este satélite se conforma por lava endurecida.
El grupo de científicos determinó que la actividad volcánica de la Luna llegó a su fin hace miles de millones de años, cuando presentó su última erupción esporádica, hace poco más de 100 millones de años durante el periodo cretácico de la Tierra.
Lo que resultaría verdaderamente increíble para los investigadores es que para el batolito se desarrolle de la manera en que fue hallado se necesita gua y placas tectónicas, dos elementos que hasta ahora no se han encontrado en el satélite.
Lo que encontramos fue que uno de estos presuntos volcanes, conocido como Compton-Belkovich, brillaba absolutamente en longitudes de onda de microondas. Lo que esto significa es que está caliente, no necesariamente en la superficie, como se vería en el infrarrojo, sino debajo de la superficie.

¿Qué hay en el lado oscuro de la Luna?
La anomalía de Compton-Belkovich fue descubierta en 1998 gracias a lecturas de rayos gamma cerca de su polo norte, en el lado oculto de la Luna. Desde entonces los expertos han analizado la escasa información que se tienen y determinaron que se trataba de una caldera volcánica.
¿Cuál sería entonces la diferencia? Las calderas son depresiones en el suelo mucho más extensas que se producen por un hundimiento de una cámara magmática y cuyas erupciones no son explosivas.
