Un caso que ha generado conmoción nacional avanza en Tabasco; autoridades estatales confirmaron la detención de dos hombres presuntamente implicados en la grabación y difusión de videos de presuntos actos de canibalismo, material que circuló en redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea en meses recientes.
De acuerdo con información confirmada por la Fiscalía General del Estado de Tabasco (FGE), los detenidos se encuentran recluidos en el Centro de Reinserción Social de Villahermosa, tras ser capturados en septiembre pasado durante un operativo de fuerzas especiales en la ranchería Medellín y Pigua, tercera sección, del municipio de Centro.
¿Quiénes son los detenidos por presunto canibalismo?
Los sujetos fueron identificados como Diego Abel, alias “El Solovino”, y Francisco Javier, conocido como “El Pancho Sexy”; ambos están vinculados a proceso y enfrentan cargos por homicidio, desaparición forzada de personas y delitos contra la salud, según confirmó el fiscal general del estado.
Durante su detención, las autoridades aseguraron un arma de fuego, ponchallantas, envoltorios con droga y una motocicleta con reporte de robo, elementos que refuerzan su presunta participación en actividades delictivas.

¿Está confirmado que los videos muestren canibalismo?
La Fiscalía aclaró que aún no se ha corroborado científicamente que lo que aparece en los videos corresponda a órganos humanos, aunque esta línea forma parte central de la investigación en curso. Las autoridades subrayaron que el contenido está siendo analizado con pruebas periciales especializadas para determinar su autenticidad.
Según fuentes oficiales, podrían existir al menos cinco personas más implicadas, posiblemente relacionadas con hechos ocurridos desde 2017; este sería el segundo caso documentado en Tabasco de presuntos actos de canibalismo vinculados a dinámicas criminales, similares a otros episodios investigados en el país.
Las autoridades no descartan que los hechos estén relacionados con un mismo grupo delictivo, aunque recalcaron que las indagatorias continúan y no se emitirán conclusiones anticipadas.
El impacto de este caso reabre el debate sobre la violencia extrema, el uso de redes sociales para difundir delitos y la responsabilidad de las plataformas digitales. Mientras las investigaciones avanzan, la Fiscalía reiteró que solo los resultados periciales y judiciales determinarán la verdad de los hechos; ¿hasta dónde puede llegar la violencia criminal y cómo deben responder las autoridades y la sociedad ante este tipo de contenidos?
