Lo que inició como un minuto de silencio en la Cámara de Diputados por las víctimas del tiroteo en Teotihuacán, escaló rápidamente a un debate donde la bancada de Morena optó por una estrategia de deslinde ante el tiroteo en la zona arqueológica de Teotihuacán. En lugar de asumir la responsabilidad por la seguridad en un recinto federal de alto impacto turístico, el oficialismo intentó minimizar la masacre calificándola como un "episodio local", acusando a la oposición de usar la tragedia para descalificar la estrategia nacional de seguridad.
Fue la diputada Gabriela Valdepeñas de Morena quien centró su defensa en evitar que el ataque en Teotihuacán se convirtiera en un referente de la crisis de seguridad que golpe al país, argumentando que este tipo de sucesos no reflejan la tendencia nacional.
El deslinde: De la crisis federal al "incidente aislado"
La narrativa oficialista en el Pleno fue clara: no reconocer el impacto sistémico de la violencia actual. Para Morena, el reclamo de justicia por las 13 víctimas y la ciudadana canadiense fallecida es un intento de "distorsionar el debate público".
La diputada Valdepeñas insistió en que la oposición busca convertir "hechos locales en una descalificación total" de la estrategia de seguridad de la administración actual. Con este argumento, el oficialismo busca separar la responsabilidad del Gobierno Federal de los eventos violentos que ocurren en territorio estatal, incluso cuando se trata de zonas bajo resguardo federal como Teotihuacán.
Culpar al pasado para ignorar el presente
Para reforzar esta minimización, la bancada mayoritaria recurrió nuevamente a señalar a los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Según la postura de Morena, la violencia actual es una inercia de gobiernos anteriores, por lo que consideran "deshonesto" que se le exijan resultados inmediatos por sucesos como el del pasado 20 de abril.
Mientras la oposición pedía un minuto de silencio y mayor presencia de la Guardia Nacional, la respuesta de Morena fue defender los datos macroeconómicos y de reducción de incidencia, dejando de lado la urgencia de la seguridad en los polos turísticos del país.
