¡La silla vacía volvió a repetirse y ya no es ninguna sorpesa! Este lunes, el senador de Morena, Enrique Inzunza, acumuló una nueva ausencia este lunes durante la reunión de la Comisión de Derechos Humanos del Senado, donde su nombre fue llamado en el pase de lista… sin obtener respuesta. El silencio fue la única intervención del legislador.
La escena, que ya comienza a volverse recurrente, no solo evidencia una inasistencia más, sino un patrón que empieza a generar incomodidad dentro del propio Senado, especialmente en un órgano encargado de atender temas sensibles como las garantías individuales.
No es la primera ausencia de Inzunza
Mientras el resto de los integrantes de la comisión dio continuidad a la sesión, la ausencia de Inzunza volvió a marcar contraste. No es la primera vez que ocurre: en reuniones previas ya se había registrado su inasistencia, lo que ha comenzado a levantar cuestionamientos sobre su participación real en los trabajos legislativos.
La reiteración de estas faltas abre una discusión incómoda en el Senado: la presencia formal en un cargo no necesariamente se traduce en actividad efectiva, sobre todo cuando se trata de comisiones que requieren seguimiento constante.
Otra ausencia de Enrique Inzunza...
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) June 22, 2026
Durante una reunión de la Comisión de Derechos Humanos del Senado se pasó lista al senador de Morena y, una vez más, no hubo respuesta.
Desde que se hicieron públicas las investigaciones en su contra, Inzunza no da la cara, pero sigue… pic.twitter.com/PX9hsS9hBN
¿Desde cuándo no se le ve a Enrique Inzunza?
El último registro de actividad pública del senador se remonta al 29 de abril, fecha a partir de la cual su presencia en el Senado se volvió esporádica hasta prácticamente desaparecer. Esto ocurrió en paralelo a la difusión de señalamientos en Estados Unidos, donde ha sido mencionado en investigaciones relacionadas con presuntos vínculos con el crimen organizado.
Desde entonces, su ausencia ha sido constante, sin posicionamientos públicos claros ni participación visible en sesiones legislativas.
Pese a su inactividad, el senador continúa recibiendo su remuneración con recursos públicos, un punto que ha encendido críticas sobre la falta de mecanismos más estrictos de responsabilidad dentro del Poder Legislativo.
