El panorama cultural de la nación se encuentra de luto tras confirmarse la muerte de Pedro Friedeberg, un pilar insustituible del movimiento artístico contemporáneo en el país. El creador falleció a la edad de 90 años en la tranquilidad de su residencia ubicada en San Miguel de Allende.
La noticia sobre su deceso fue difundida por sus seres queridos a través de plataformas digitales, donde destacaron que el artista estuvo acompañado por su familia en sus últimos momentos, dejando tras de sí un patrimonio creativo incalculable y un espíritu profundamente innovador.
Del exilio europeo a la cumbre del arte mexicano: Una vida dedicada a la creación
Nacido el 11 de enero de 1936 en la ciudad de Florencia, Italia, Friedeberg llegó a tierras mexicanas como consecuencia de los conflictos derivados de la Segunda Guerra Mundial. Su formación y visión lo llevaron a consolidar un lenguaje visual único, caracterizado por la mezcla de geometrías, surrealismo y elementos del arte óptico.
Entre sus aportaciones más memorables al mundo del diseño y la plástica destaca la icónica pieza conocida como la mano-silla, la cual se convirtió en un símbolo de su ingenio. Su labor no se limitó a una sola disciplina, pues destacó con igual maestría en la pintura, el dibujo, la escultura y el diseño gráfico.
La trayectoria profesional de Friedeberg despegó formalmente en 1959, fecha en la que realizó su exhibición inicial bajo el cobijo de figuras intelectuales de la talla de Mathias Goeritz y Remedios Varo.
La mano-silla y el imaginario fantástico: Los pilares de su obra
A lo largo de su existencia, mantuvo vínculos cercanos con personalidades fundamentales de la historia del arte, tales como Salvador Dalí, Leonora Carrington, Alexander Calder, Max Ernst y Man Ray. Recientemente, en este mismo año, el maestro tuvo una aparición especial en la 5.ª edición del evento BADA México 2025, donde fungió como invitado distinguido y convivió con otros 180 exponentes de la plástica actual, reafirmando su vigencia hasta sus últimos días.
Ante esta pérdida, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura manifestó su pesar y extendió sus más profundas condolencias a los allegados del autor y al gremio artístico en general. La institución calificó a Friedeberg como un elemento esencial para comprender la evolución de las artes en México, subrayando que su exploración de arquitecturas imaginarias y composiciones de alta exactitud gráfica constituyen un legado que perdurará como una pieza clave de la identidad estética de nuestra época. Con su fallecimiento, se cierra un capítulo de gran precisión simbólica en la historia del arte mexicano.
El Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura lamenta el fallecimiento del artista Pedro Friedeberg (1936–2025), figura fundamental del arte contemporáneo en México.
— Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (@bellasartesinba) March 5, 2026
Reconocido por su imaginario singular, su obra se distinguió por la exploración de formas simbólicas,… pic.twitter.com/W45qop6dtN
