El Tren del Istmo de Tehuantepec volvió a ser escenario de un accidente. La noche del 14 de julio, dos unidades articuladas de un tren de carga se descarrilaron en Oaxaca, muy cerca del punto donde, en diciembre de 2025, un convoy de pasajeros sufrió un percance que dejó 14 personas muertas, un hecho que marcó el inicio de las operaciones de este proyecto ferroviario.
Aunque en esta ocasión no hubo personas lesionadas ni afectaciones a la población, el incidente vuelve a poner bajo la lupa las condiciones de operación de la infraestructura ferroviaria, especialmente porque ocurrió en una zona que ya había sido señalada por especialistas tras el accidente mortal del año pasado.
¿Qué ocurrió en el descarrilamiento del 14 de julio?
De acuerdo con el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, empresa del Estado operada por la Secretaría de Marina, el percance ocurrió durante la noche del 14 de julio en el kilómetro 230+800, cuando dos unidades de un tren de carga sufrieron daños y salieron de las vías.
La dependencia informó que, tras el incidente, se activaron de inmediato los protocolos de seguridad y personal especializado inició las maniobras para retirar las locomotoras y liberar la vía.
En su comunicado, la empresa aseguró que el accidente no dejó personas heridas y que las operaciones ferroviarias continúan con normalidad mientras se realiza la revisión técnica para determinar qué provocó el descarrilamiento.
Hasta el momento, las autoridades no han informado una causa oficial del incidente.
La @SEMAR_mx informa que la noche del 14 de julio se registró un percance ferroviario entre dos unidades de un tren de carga en el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec.
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) July 15, 2026
No se reportan personas lesionadas. pic.twitter.com/tZmYO51a7F
El accidente revive el recuerdo de la tragedia de diciembre de 2025
El nuevo descarrilamiento ocurre prácticamente en la misma zona donde el 28 de diciembre de 2025 un tren de pasajeros del Ferrocarril del Istmo se salió de las vías, provocando la muerte de 14 personas.
Tras aquella tragedia, la Fiscalía General de la República (FGR) concluyó que el accidente se originó por exceso de velocidad del convoy. Sin embargo, esa explicación no cerró el debate.
Diversos colectivos de ingenieros y especialistas en infraestructura ferroviaria señalaron que la Línea Z presentaba características en el trazado que podían no ser las más adecuadas para la circulación de trenes de pasajeros, por lo que pidieron revisar tanto el diseño de la vía como las condiciones de operación.
El nuevo incidente, aunque sin víctimas, vuelve a colocar esas observaciones en el centro de la discusión.
El servicio de pasajeros sigue suspendido
Actualmente, el servicio de pasajeros del Tren del Istmo permanece suspendido, por lo que únicamente circulan convoyes de carga en esta ruta.
Desde junio, la presidenta Claudia Sheinbaum adelantó que el transporte de pasajeros no regresará sino hasta principios de 2027, ya que antes deberán concluirse modificaciones en el recorrido y atenderse las recomendaciones técnicas derivadas del accidente de diciembre.
La mandataria explicó que dichos cambios son revisados junto con la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario, encabezada por Andrés Lajous, y aseguró que las conclusiones serán dadas a conocer públicamente.
Mientras tanto, el nuevo descarrilamiento registrado el 14 de julio vuelve a recordar que la seguridad de esta infraestructura continúa siendo uno de los principales retos del proyecto ferroviario del Istmo de Tehuantepec.
