En Tabasco , pedir justicia parece ser una causa perdida, incluso cuando tocas la puerta más alta. Arturo Cruz fue despojado de su automóvil por policías de tránsito que intentaron extorsionarlo. Pero lo más grave no solo fue el robo, sino la respuesta del Director de Tránsito cuando Arturo fue a pedir ayuda:
"Él me dijo que no podía hacer nada porque esa gente eran unos cabrones; incluso me dijo: ‘a ver si no ya habían cambiado el número de serie de tu vehículo’”, denunció la víctima.
El “secuestro” del auto en Tabasco: 40 mil pesos o nada
El calvario de Arturo comenzó hace casi un mes en un retén de la Avenida Colosio. Agentes le marcaron el alto, le pidieron abrir el cofre y, con una foto falsa de otro motor, le dijeron que su número de serie estaba alterado.
La “solución” que le ofrecieron fue un delito flagrante:
“Me dicen: '¿Te quieres ir bien? Me tienes que dar 40 mil pesos ahorita'. Yo les dije: '¿De dónde voy a agarrar 40 mil pesos? Esto es una extorsión’”.

Esposado y amenazado frente a su madre
Al ver que Arturo se negaba y grababa con su celular, los agentes se tornaron violentos. Intervino su madre, quien logró captar en video al oficial agresor, pero la respuesta fue brutal: lo esposaron, lo obligaron a borrar su evidencia y le quitaron el auto.
Solo lo dejaron ir porque Arturo, desesperado, les mintió diciendo que iría al banco a conseguir el dinero.
Desde ese día, Arturo vive un infierno. Su auto desapareció, pero las llamadas y mensajes de amenaza a su teléfono no cesan, exigiéndole el pago.
Acudió a la Fiscalía y a la Dirección de Tránsito buscando protección, pero solo encontró impunidad. Hoy, los policías siguen patrullando, el Director admite que no tiene control sobre ellos, y Arturo sigue pagando las consecuencias de no haber cedido a la corrupción.