Ismael “El Mayo” Zambada, uno de los líderes históricos del narcotráfico en México, recibió cadena perpetua en Estados Unidos. Durante la audiencia de sentencia, fue visto con un notable deterioro físico, con dificultades para sentarse y con una imagen muy distinta a la del hombre que durante décadas permaneció oculto de la opinión pública.
El Mayo Zambada, un capo distinto al que apareció en su última audiencia; así lucía el narcotraficante mexicano
Durante años, Ismael “El Mayo” Zambada fue descrito como un personaje que operaba desde las sombras, lejos de los reflectores y con una presencia casi desconocida para la mayoría.
Sin embargo, este día, ante una corte federal en Brooklyn, Nueva York, la imagen fue completamente distinta.
A las 10:38 horas, el capo mexicano llegó a la sala donde el juez Brian Cogan dictaría su sentencia. De acuerdo con los periodistas presentes en la audiencia, no ingresó esposado de pies ni de manos y, al entrar, incluso mostró una sonrisa mientras saludaba.
Pero lo que más llamó la atención fue su condición física.
A sus 76 años, Zambada fue observado visiblemente desgastado, con un esfuerzo evidente para moverse y sentarse. Durante la audiencia, que duró aproximadamente 35 minutos, también se mencionaron sus problemas cognitivos relacionados con su edad y el juez consideró necesario recomendar que se tome en cuenta su estado de salud física y mental dentro del sistema penitenciario.
La escena contrastó con la imagen del hombre que durante décadas fue considerado uno de los principales líderes criminales de México y que se mantuvo alejado de la exposición pública.
“Ay, cabrón”: el momento que marcó la llegada de El Mayo a la corte
Uno de los momentos que llamó la atención durante la audiencia ocurrió cuando Zambada tomó asiento.
Según el reporte desde las afueras de la Corte del Este de Nueva York, quienes estaban cerca del capo alcanzaron a escuchar una expresión espontánea del propio Zambada: “Ay, cabrón”.
La frase ocurrió mientras enfrentaba uno de los momentos más importantes de su vida: escuchar la sentencia que prácticamente lo mantendrá el resto de sus días en prisión.
El juez Brian Cogan confirmó la cadena perpetua contra el fundador histórico del grupo criminal de Sinaloa, una resolución que ya se perfilaba desde agosto del año pasado, cuando Zambada se declaró culpable ante la justicia estadounidense.
Las palabras de El Mayo Zambada ante el juez: “No quiero compasión”
Durante la audiencia, Ismael Zambada tomó la palabra y leyó un mensaje de aproximadamente tres a cuatro minutos frente al juez.
En su intervención reconoció el daño causado y aceptó la responsabilidad por sus actos.
“Me presento ante usted consciente de que he causado daño”, dijo ante la corte.
El capo también ofreció un mensaje relacionado con la violencia generada por el crimen organizado.
“La violencia debe acabar en México y en otros lugares. Se acaban vidas, se destruyen familias, se arrastra la muerte”, expresó.
Además, hizo un llamado a las nuevas generaciones para alejarse del camino criminal.
“No hay nada en la violencia ni en el crimen”, fue parte del mensaje que dejó ante el tribunal.
Abogado de El Mayo asegura que no colaboró con información contra terceros
Antes de que Zambada hablara, su abogado Frank Pérez aseguró ante la corte que su cliente no ha entregado información al Gobierno de Estados Unidos ni ha incriminado a terceros.
El defensor afirmó que la colaboración de Zambada con las autoridades estadounidenses ha sido “atípica” y que el proceso responde únicamente a la responsabilidad por los delitos que se le atribuyen.
Estas declaraciones generaron atención debido a las especulaciones sobre posibles acuerdos o información que pudiera involucrar a otros personajes.
