Al unísono de “¿Dónde están, dónde están, nuestros hijos dónde están?”, familiares de personas desaparecidas se manifestaron en la estación Riobamba del Metrobús, donde intervinieron el espacio público con fichas de búsqueda y consignas para exigir verdad y justicia y visibilizar miles de desapariciones en México.
Exigen respuestas sobre sus seres queridos desaparecidos
La ausencia de sus seres queridos ha encendido la exigencia de los familiares, quienes sufren la incertidumbre del paso del tiempo y reclaman respuestas que, aseguran, aún no llegan por parte de las autoridades.
Durante la protesta, los asistentes pegaron decenas de fichas con fotografías y datos de identificación, convirtiendo la estación en un muro de memoria y denuncia.
Familiares de personas desaparecidas se manifestaron en la estación Riobamba del Metrobús Línea 6 en #CDMX.
— Fuerza Informativa Azteca (@AztecaNoticias) February 6, 2026
Pegan fichas de búsqueda en exigencia de verdad y justicia, visibilizando la ausencia y reclamando respuestas que aún no llegan de las autoridades.
Vía: @AnnaLuOG1 pic.twitter.com/y2y3mcGnOD
La acción buscó llamar la atención de usuarios del transporte y de la ciudadanía sobre la crisis de desapariciones que enfrenta el país.
Actualmente, en México existen más de 128 mil denuncias activas por desaparición, una cifra que refleja la magnitud del problema y el dolor acumulado de miles de familias que continúan en la búsqueda de sus hijos, hijas y demás familiares.
Personas desaparecidas cada día en México
Tan solo el 6 de febrero de 2026, el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y no Localizadas , reportó en las últimas 72 horas 130 personas no localizadas, una cifra que alarma a toda la población.
Durante varias décadas las cifras se mantuvieron relativamente bajas; sin embargo, a partir de 2007 se observa un incremento sostenido y pronunciado año con año.
La tendencia alcanza sus niveles más altos entre 2022 y 2024, con picos que superan las 22 mil personas en el caso de hombres y más de 12 mil en mujeres en un solo año.
Las cifras no son solo estadísticas: representan vidas interrumpidas, familias fracturadas y una crisis que se ha profundizado con el paso de los años.
El aumento sostenido desde 2007 evidencia que el problema no es aislado ni temporal, sino estructural. Detrás de cada número hay un nombre, una historia y una búsqueda que continúa, recordando que la deuda en verdad y justicia sigue abierta en México.
