La impunidad parece haberse instalado en los pasillos del Hospital General de Zona No. 15 del Instituto Mexicano del Seguro Social en Reynosa, Tamaulipas. Un nuevo testimonio ha salido a la luz, sumándose a una preocupante lista de denuncias que señalan una estructura de violencia de género y presunto abuso sexual normalizada dentro de las instituciones de salud.
La doctora Fátima Treviño, quien en febrero de 2025 se desempeñaba como médico interna de pregrado, decidió hacer pública la agresión sufrida a manos de un coordinador de guardia, evidenciando que las autoridades hospitalarias prefieren proteger a los agresores que a su personal en formación.
El ataque ocurrió durante una madrugada de febrero del año pasado, cuando Treviño se encontraba sola en el área de urgencias. Según su relato, fue citada en una oficina bajo el pretexto de un trámite administrativo relacionado con un certificado de defunción.
Una vez dentro, el superior cerró la puerta con candado y se abalanzó sobre ella, rodeándola con los brazos y realizando tocamientos inapropiados mientras le susurraba frases lascivas. La doctora narra que sufrió un momento de parálisis por el miedo.
“Ya sabemos cómo es, ya no irás sola": Una respuesta institucional que revictimiza
A pesar de que la doctora informó el suceso de inmediato a sus superiores residentes, la respuesta fue desalentadora y cínica: le confesaron que ya conocían la conducta del agresor y se limitaron a recomendarle que no volviera a salir sola por el hospital.
Lejos de sancionar al médico, la directiva del hospital, encabezada en aquel entonces por el doctor Enrique Silva, optó por modificar los horarios de la víctima para que no coincidiera con el atacante. Esta decisión convirtió a la doctora en “el problema”, obligándola a tomar terapias psiquiátricas por estrés postraumático, mientras el señalado continúa en su puesto con total normalidad.
La denuncia formal ante la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas fue presentada en junio de 2025. Sin embargo, a casi un año de distancia, Treviño señala que la carpeta de investigación no presenta avances significativos.
Lo más alarmante es que su caso no es un hecho aislado; se han identificado al menos otras tres denuncias formales contra el mismo individuo en el Hospital General de Reynosa, además de múltiples señalamientos en escuelas de medicina donde el sujeto ha impartido clases, esto de acuerdo con la joven.
El destape de una red de acoso en hospitales del país
La valentía de Fátima Treviño se suma a las voces de otras profesionales de la salud, como Daniela García y Stephanie Saucera, quienes también han denunciado acoso y amenazas de muerte en Ciudad Victoria y Reynosa.
Estas mujeres coinciden en que trabajar en entornos hospitalarios las vuelve vulnerables frente a hombres que utilizan sus puestos de mando para violentarlas. La falta de protocolos efectivos y la complicidad de los directivos han permitido que estos abusos se consideren “secretos a voces” durante años.
Médicas exigen justicia por casos de abuso sexual en hospitales
Hoy, las médicas mexicanas exigen justicia y un cambio radical en la vigilancia de las instituciones. Treviño cuestiona duramente a las autoridades estatales, señalando que quienes están encargados de cuidar la salud de la población no tienen a nadie que cuide de ellas.
La exigencia es clara: que los responsables tengan nombre y apellido, y que las carpetas de investigación dejen de acumular polvo en la fiscalía, permitiendo que personas violentas sigan ejerciendo poder sobre mujeres vulnerables en el ámbito clínico.