Las calles de Oaxaca se llenaron de música y tradición con el arranque de la Guelaguetza 2026, una festividad que reactiva la economía de las bandas locales. En la tierra del mezcal, las agrupaciones de viento resultan indispensables en calendas, mayordomías y convites, marcando el inicio de una racha de alto trabajo impulsada por el entusiasmo de las delegaciones.
Formar parte de una banda representa un orgullo desde la infancia y la principal fuente de ingresos para decenas de familias. Con la alta demanda de contrataciones en el centro histórico, colonias y municipios conurbados, los instrumentistas inician durante este mes una intensa agenda de presentaciones que se extiende de forma continua hasta diciembre.
¡La Mixteca brilla en la Guelaguetza 2026!
— Sergio López Sánchez (@SergioLopez_S) July 20, 2026
La delegación de Huajuapan de León conquistó el corazón del público con la extraordinaria interpretación del tradicional Jarabe Mixteco, una de las expresiones culturales más representativas de nuestra tierra. pic.twitter.com/TgO3vi6ZN9
A pesar de las buenas ganancias, los ejecutantes deben reinvertir una parte sustancial de sus ingresos en el mantenimiento de sus herramientas de trabajo. Instrumentos como el clarinete requieren cañas y refacciones costosas, pero los músicos asumen el gasto con pasión para mantener vivo el sonido característico que acompaña a los visitantes.