A pocos días de que el presidente Donald Trump aterrice en Beijing para una cumbre crucial con Xi Jinping, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos ha lanzado un dardo directo a la línea de flotación de la industria militar iraní. Washington anunció este viernes sanciones contra 10 individuos y entidades, principalmente en China y Hong Kong, acusados de suministrar materiales clave para la fabricación de misiles balísticos y drones Shahed.
La medida busca asfixiar la capacidad de producción de Teherán, que según reportes del Centre for Information Resilience, tiene capacidad para fabricar hasta 10,000 drones al mes.
Today, as part of Economic Fury, Treasury’s Office of Foreign Assets Control (OFAC) targeted 10 individuals and companies based in several jurisdictions across the Middle East, Asia, and Eastern Europe that are enabling efforts by Iran’s military to secure weapons, as well as raw…
— Treasury Department (@USTreasury) May 8, 2026
El Estrecho de Ormuz: El campo de batalla económico
La administración Trump está utilizando el brazo financiero para forzar a Irán a reabrir el Estrecho de Ormuz. El paso, vital para el 20% del petróleo y gas natural del mundo, permanece bloqueado tras los ataques cruzados del pasado 28 de febrero, disparando los precios de la energía a nivel global.
"Bajo el liderazgo decisivo del presidente Trump, seguiremos actuando para mantener a salvo a Estados Unidos y atacar a empresas extranjeras que proporcionan armas al ejército de Irán para su uso contra las fuerzas estadounidenses", declaró el Secretario del Tesoro, Scott Bessent. La tensión escaló este mismo viernes cuando buques de guerra estadounidenses dispararon y deshabilitaron a dos petroleros con bandera iraní que intentaban llegar a puerto, subrayando la fragilidad del cese al fuego en la región.
El mensaje a Beijing: Las refinerías en la mira
Las sanciones no solo afectan a intermediarios en Bielorrusia y los Emiratos Árabes Unidos, sino que apuntan directamente al corazón del comercio chino-iraní. El Tesoro advirtió que está listo para imponer sanciones secundarias a instituciones financieras vinculadas a las refinerías independientes de China, conocidas como "teapots" o teteras, que son las principales compradoras de crudo iraní.
Empresas clave bajo sanción:
- Yushita Shanghai International Trade: Acusada de facilitar la compra de armamento en China.
- Hitex Insulation Ningbo: Por suministrar materiales aislantes para misiles balísticos.
- Elite Energy FZCO (Dubái): Por transferir millones de dólares para financiar adquisiciones ilícitas.
- HK Hesin Industry (Hong Kong): Señalada como intermediaria en la red de suministros.
¿Diplomacia o mayor confrontación?
Aunque las sanciones son un golpe fuerte, Irán ha demostrado capacidad para redirigir sus rutas de suministro. El verdadero peso recae ahora en la reunión en Beijing. Trump espera que Xi Jinping utilice su influencia económica para obligar a Irán a permitir el tránsito de carga petrolera.
China, sin embargo, ya ha invocado políticas internas para ordenar a sus empresas ignorar las sanciones estadounidenses, lo que convierte la próxima cumbre en un tablero de ajedrez donde el suministro energético mundial está en juego.
