Este viernes 26 de junio el programa Hoy No Circula vuelve a operar de manera habitual en la Ciudad de México y el Estado de México, como parte de las acciones implementadas para reducir los niveles de contaminación en la Zona Metropolitana del Valle de México.
La medida, coordinada por la Comisión Ambiental de la Megalópolis, busca disminuir la emisión de contaminantes provenientes de vehículos automotores, especialmente en días donde las condiciones atmosféricas pueden favorecer la acumulación de ozono y partículas suspendidas.
¿Qué vehículos no circulan este viernes 26 de junio?
De acuerdo con el calendario oficial del programa, este viernes deben suspender su circulación los vehículos con:
- Engomado azul
- Terminación de placas 9 y 0
- Holograma de verificación 1 y 2
Estas restricciones aplican tanto en las 16 alcaldías de la Ciudad de México como en los municipios conurbados del Estado de México que forman parte del programa ambiental.
La medida se mantiene activa desde las primeras horas del día y hasta la noche, por lo que las autoridades recomiendan a los automovilistas revisar sus documentos y evitar contratiempos.

Vehículos que pueden circular sin restricción por el Hoy No Circula
No todos los vehículos están sujetos a estas limitaciones. Entre los que están exentos del programa se encuentran:
- Autos con holograma 0 y 00
- Vehículos eléctricos e híbridos
- Motocicletas
- Transporte público
- Unidades de emergencia y servicios médicos
- Algunos vehículos foráneos con permisos ambientales vigentes
Estos automóviles pueden circular de forma regular incluso en días de restricción.

Calendario semanal del Hoy No Circula
El programa se aplica de manera rotativa durante la semana:
- Lunes: engomado amarillo (5 y 6)
- Martes: engomado rosa (7 y 8)
- Miércoles: engomado rojo (3 y 4)
- Jueves: engomado verde (1 y 2)
- Viernes: engomado azul (9 y 0)
Es importante señalar que de no respetar el programa puede generar sanciones económicas que van aproximadamente de 20 a 30 UMA, lo que equivale a más de 3 mil pesos, además de la posibilidad de que el vehículo sea remitido al corralón, lo que incrementa el costo final por arrastre y estancia.
