Esta semana, un nuevo incendio dentro de la Refinería Olmeca - Dos Bocas obligó a vecinos a desalojar sus casas de emergencia, sumando otro "incidente" en Paraíso, Tabasco que ya arrastra meses de incertidumbre.
Entre quienes vivieron este momento está Óscar Domínguez y su esposa María, quienes tuvieron que salir corriendo de su casa mientras almorzaban, alarmados por el riesgo y pensando primero en sus hijos.
¿Qué pasó en la refinería Olmeca en Paraíso, Tabasco?
El incidente más reciente fue un incendio al interior del complejo industrial, lo que encendió las alertas entre los habitantes cercanos. Vecinos aseguran que, tras recibir avisos de otros residentes, comenzaron a evacuar por precaución. No es la primera vez que ocurre: hace apenas 23 días, la misma familia tuvo que abandonar su vivienda por una inundación relacionada con otro siniestro en la refinería.
Las emergencias, dicen, ya forman parte de su rutina. Para muchas familias, como la de María Santos, la situación ha sido especialmente difícil. Ella recuerda que durante una de las emergencias recientes acababa de dar a luz y tuvo que ser auxiliada para salir de su casa, rodeada por el agua.
Aunque en esta ocasión lograron regresar por la noche, el ambiente no era el mismo. El aire seguía contaminado, con olores que provocaban irritación en nariz y garganta.
“Se siente en el ambiente”, dicen los vecinos, quienes aseguran que el problema no termina cuando se apaga el fuego.
¿Hay riesgo por vivir cerca de la refinería Olmeca?
Habitantes de la colonia Petrolera coinciden en algo: el miedo no se va. Desde hace más de 15 meses, aseguran que viven con la incertidumbre de no saber cuándo ocurrirá otro incidente. La cercanía con la refinería los convierte en los primeros en resentir el humo, el fuego y posibles explosiones.
Incluso hay calles donde ya casi no hay gente. En algunas zonas apenas quedan tres casas habitadas, mientras otras lucen vacías tras los desalojos. Ante este panorama, los habitantes han insistido en la necesidad de ser reubicados. Sin embargo, denuncian que hasta ahora las acciones han sido limitadas.
Algunos señalan que se ha planteado mover únicamente escuelas, pero consideran que eso no resuelve el problema de fondo. “¿De qué sirve mover la escuela si todos vivimos aquí?”, cuestionan, al señalar que la contaminación y el riesgo seguirán presentes mientras continúen en la zona.
A pesar de todo, la vida intenta abrirse paso. El mismo día del incidente, Óscar y María tenían una cita importante: su boda civil. Horas después del susto, la pareja decidió seguir adelante y celebrar en familia. Para ellos, fue una forma de aferrarse a lo positivo en medio de la incertidumbre.
Pero el temor persiste. Muchos vecinos coinciden en que no ven un futuro claro en la colonia, atrapados entre la contaminación y el riesgo constante.
