Jesús Ernesto López Gutiérrez, aunque él dice que se apellida López Müller, fue visto en uno de los restaurantes más caros de México y del mundo.
Jesús Ernesto en el Nusr-Et en CDMX
El negocio se hizo famoso por la forma en que su dueño sala la carne, pero también es famoso por caro, un restaurante frecuentado por políticos y dictadores como Nicolás Maduro.
También se puede ver a diputados, senadores, gobernadores que ahora son ricos y uno que otro deportista que también despilfarra el dinero; eso no está mal.
La gente puede gastar su dinero como le de la gana, siempre y cuando sea producto de un trabajo limpio y honesto; eso si es un restaurante donde le pueden servir un filete cubierto de oro de 24 kilates.
Se estima que el filetito le puede costar hasta 25 mil pesos; considere las entradas, la botana y el chupe, para una considerable cuenta al estilo de politico mexicano.
Los restaurantes Nusr-Et son conocidos a nivel mundial gracias al protagonismo de su creador, el chef de origen turco Nusret Gökçe, más conocido como Salt Bae.
Luego de conocer la industria restaurantera y específicamente la de la carne en Estados Unidos y Argentina, Salt Bae abrió su primer restaurante en 2010.
Con la ayuda de inversionistas árabes, logró primero expandir su propuesta en Dubái y Turquía para, a mediados de la segunda década del siglo, saltar al territorio americano, donde estalló gracias a un video que se hizo viral.
Beverly Hills, Dallas, Boston, Mykonos y Riad son algunas de las ciudades donde los restaurantes premium y algunos más de hamburguesas se llenaron de comensales que disfrutaban de platillos, muchos de ellos caros y malos.
Futbolistas como Lionel Messi, Paul Pogba, Kylian Mbappé y Mikel Arteta eran comensales de Salt Bae, hasta que los escándalos por los precios y calidad tuvieron, a la vez, la conjunción con la visita de Nicolás Maduro.
A partir de ese momento, los restaurantes de Gökçe comenzaron a ser mal vistos por un sector social, por lo que varias de las localidades cerraron de manera definitiva.
Ahora, la Ciudad de México tiene su sucursal, con precios impagables para la población en general, pero no para Jesús Ernesto López Gutiérrez, hijo del expresidente López Obrador.
López Gutiérrez fue visto como uno de los asistentes al negocio, donde un spaghetti llega a costar 1,290 pesos y un tomahawk se encuentra en los 4 mil pesos. Un poco de sal a la herida de incongruencia de la familia de Andrés Manuel López Obrador.