tva (1).png

Alérgico a la camiseta: Noroña defiende a Rubén Rocha Moya con la lengua, pero le huye a su campaña

El senador Luis Armando Melgar encaró a Gerardo Fernández Noroña y le ofreció una prenda de apoyo a Rubén Rocha Moya, la cual fue rechazada por la bancada.

La tribuna del Senado se convirtió en el escenario de un curioso fenómeno de la física política: la lealtad que se evapora al contacto con el algodón. Con el pecho henchido, el bloque de Morena se dispuso a levantar un muro de palabras para proteger al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.

Entre discursos encendidos, los legisladores calificaron de puras insidias los señalamientos que vinculan al mandatario con el narcotráfico, asegurando que su respaldo era a prueba de balas.

Sin embargo, el drama comenzó cuando la oposición decidió pasar de la retórica a los hechos tangibles. El senador Luis Armando Melgar se plantó de frente ante Gerardo Fernández Noroña, el eterno adalid del debate apasionado, para recordarle una verdad incómoda: hablar desde el micrófono no cuesta nada, pero sostener lo dicho requiere un poquito más de consistencia. El reclamo dejó flotando en el aire una duda incómoda sobre qué tan dispuestos están en el oficialismo a llevar sus convicciones más allá del discurso.

El escudo que se rompió con una prenda guinda

Para poner a prueba el verdadero alcance de ese cobijo partidista, Melgar sacó de la nada una playera de color guinda que llevaba estampada la frase “Yo con Rocha”.

Con toda la intención de medir el ímpetu de los defensores, el legislador opositor retó directamente a Fernández Noroña y a su bancada a ponerse la camiseta en ese preciso momento, argumentando que si tanto creían en el cuestionado gobernador, lo más congruente era lucir sus colores con orgullo, ganara o perdiera.

Fue justo ahí donde la elocuencia de Noroña encontró su límite textil. A pesar de haber subido a la tribuna a pregonar un apoyo incondicional, el aguerrido senador y el resto de sus compañeros de partido prefirieron mantener una prudente distancia de la prenda, dejando la playera completamente ignorada.

Al verse acorralado por el reto visual, Fernández Noroña prefirió esquivar la tela y reaccionar con una serie de expresiones groseras y palabras altisonantes.

Discursos de frente, lealtades de espaldas

La repentina alergia colectiva a la indumentaria de campaña sirvió para que la oposición tachara al movimiento de ser una colección de cínicos e hipócritas.

Los señalamientos apuntaron a que el bloque mayoritario está sumamente concentrado en avanzar una agenda de tintes izquierdistas que, según sus críticos, lleva al país al destrozo, pero se muestra incapaz de sostener la honorabilidad de sus propios gobernantes cuando hay que dar la cara de manera física.

El altercado cerró entre recordatorios sobre las conocidas conductas de tacañería personal de quienes encabezaban la defensa, remarcando la ironía de la situación.

Al final de la jornada, el episodio de la camiseta dejó claro que el apoyo absoluto a las figuras de la transformación es muy real en los micrófonos, pero bastante escurridizo cuando se les exige a los representantes ponerse, literalmente, la camiseta de sus aliados en desgracia.

Tags relacionados

Videos