La coalición "Sigamos Haciendo Historia" enfrenta una de sus crisis más profundas desde su formación. Lo que inició como una disputa por el control político en San Luis Potosí ha escalado a una ruptura que ya impacta la Ciudad de México. La dirigencia nacional del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) ha formalizado su intención de competir sin la alianza con Morena en los próximos procesos electorales de 2027, privilegiando sus intereses regionales por encima de la unidad nacional.
En San Luis Potosí, la fisura se tornó irreversible tras el impulso del PVEM a la senadora Ruth González Silva, esposa del gobernador Ricardo Gallardo Cardona, como aspirante a la gubernatura. Esta postulación contraviene directamente los estatutos de Morena y la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum contra el nepotismo y el relevo de cargos entre familiares directos. La negativa de Morena a respaldar lo que internamente llaman la "Ley Esposa" ha llevado al Verde a declarar su separación rumbo a 2027.
Se fractura la alianza Morena-PVEM en CDMX
La onda expansiva del conflicto potosino llegó a la capital del país, donde Jesús Sesma, líder del Verde en la CDMX, adelantó que tampoco existen condiciones para una alianza con Morena. Sesma denunció una falta de comunicación y respeto por parte de la dirigencia local morenista, señalando una desconexión total entre las estructuras partidistas.
La fractura entre PVEM y Morena crece
— Manuel Lopez San Martin (@MLopezSanMartin) April 15, 2026
Tras la ruptura en SLP, @ChuchoSesmaPVEM adelantA que tampoco irían juntos en CDMX pic.twitter.com/an3pVrHpdy
"Es difícil llegar a una posible alianza cuando no hay una relación. Y hablo con Morena partido, no con gobierno, ni poder legislativo. Nosotros no hemos tenido relación alguna con Morena de la ciudad", puntualizó Sesma en un encuentro con medios de comunicación. El legislador fue enfático al señalar que "sin noviazgo no hay matrimonio", sugiriendo que la falta de construcción política previa imposibilita cualquier acuerdo electoral futuro en la capital.
Esta serie de rupturas anticipadas pone en riesgo la mayoría absoluta y la estabilidad legislativa que el bloque oficialista pretendía consolidar para la segunda mitad del sexenio.
