Con la nueva resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) contra el uso comercial de elementos mayas por parte de Grupo Xcaret, abre la interrogante sobre ¿quién sí puede usar símbolos de la cultura indígena y bajo qué intención?
Mientras las empresas privadas reciben sanciones, el propio Estado también ha utilizado a su favor estos símbolos, discursos, e incluso vestimenta indígena.
Símbolos indígenas: entre la regulación y su valor cultural
La sentencia de la SCJN sienta un precedente para la protección del patrimonio cultural indígena, o al menos así lo consideró la "Corte del Acordeón".
Todo inició en 2022, cuando el Instituto Nacional del Derecho de Autor ordenó a Grupo Xcaret quitar publicidad que utilizaba elementos de la cultura maya.
La empresa aseguró que tenía el aval del Gran Consejo Maya de Quintana Roo, pero la Corte determinó que eso no bastaba. En la resolución se detalló que, el patrimonio cultural indígena no es de personas ni de organismos, sino de las comunidades en su conjunto.
Por eso, para usarlos se requiere el consentimiento colectivo, libre e informado, esto con base en la Ley Federal de Protección al Patrimonio Cultural de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanos.
⚖️ La SCJN determinó que Grupo Xcaret no puede lucrar con elementos del patrimonio cultural maya para la promoción turística de sus hoteles y parques.
— Lenia Batres (@LeniaBatres) March 27, 2026
Al discutir la revisión en incidente de suspensión 4/2025, por mayoría de siete de votos, el Pleno resolvió declarar fundado el… pic.twitter.com/ITcLnG6ecb
Xcaret: impacto económico de la prohibición
El fallo judicial no sólo tendrá implicaciones culturales sino también económicas. El Grupo Xcaret es uno de los principales consorcios turísticos del sureste mexicano, y tiene un modelo de negocio muy ligado a la representación de la cultura maya.
Cabe recordar que en 2023, el grupo y el Gran Consejo Maya llegaron a un acuerdo mediante el cual se autorizó el uso respetuoso de los símbolos y tradiciones en los parques temáticos. Dicho convenio se selló con el pago de 15 millones de pesos, y fue reconocido por la ley estatal de Quintana Roo.
Pese a esto, la Corte estableció que no cuenta con representación legítima, además de que se priorizó el patrimonio cultural por encima de los intereses privados.
Pese a esto, la prohibición de utilizar estos elementos en publicidad deja un escenario de incertidumbre, ya que este tipo de resoluciones pueden afectar inversiones, limitar estrategias de promoción y difusión de la riqueza cultural de México, informó el Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET).
El uso institucional de la cultura indígena: ¿contradicción?
Bajo la perspectiva de que no se puede "exotizar" la cultura, ¿qué pasa cuando lo hace el Estado? En febrero de 2026, los nuevos ministros portaron trajes de gala de Tenejapa, Chiapas, durante una sesión fuera de la sede.
Este gesto fue presentado como una forma de “recuperación cultural”. Sin embargo, el fallo de la Corte podría dar paso a que empresas privadas enfrenten restricciones, sin que necesariamente se garantice una protección del patrimonio intangible.
No es la primera vez que funcionarios han usado huipiles, guayaberas bordadas y otros elementos tradicionales en actos públicos, muchas veces como parte de una narrativa de cercanía con los pueblos originarios.
Aquí es donde antropólogos y sociólogos coinciden que el Estado se proclama como guardián de la cultura, autorizando ciertos usos bajo el pretexto de “resguardo”, pero penalizando otros por considerarlos explotación.
El Gobierno que promueve lo indígena, pero olvida a las comunidades
A esto, se suman los megaproyectos como el Tren Maya, donde la identidad indígena ha sido eje central de la narrativa oficial, a pesar de que varias comunidades ni siquiera fueron consultadas para el proyecto.
Otro caso es el bastón de mando, un objeto de carácter espiritual que representa el reconocimiento de una autoridad por parte de las comunidades indígenas. Dicho bastón comenzó a entregarse desde el sexenio de AMLO.
No obstante, organizaciones como el Consejo Nacional de Pueblos Originarios han resaltado que estos símbolos no deben ser usados con fines políticos o mediáticos.
Entonces ¿se está cuidando de verdad a las comunidades indígenas o se está concentrando el poder sobre símbolos y tradiciones?
