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Declaran con muerte cerebral a Jimena tras lanzarse de edificio en la UJAT; acusan negligencia

La UJAT dijo que fue un accidente, pero testigos confirman que Jimena se lanzó de un edificio por acoso escolar; incluso su padre denuncia que pidió ayuda y la universidad lo ignoró.

Joven lucha por su vida tras sufrir bullying en la UJAT.
Fátima lucha por su vida tras sufrir bullying en la UJAT y aventarse desde uno de los edificios|X: @UJAT.

Las esperanzas se apagan en Villahermosa. Los médicos del Hospital Gustavo Rovirosa han declarado con muerte cerebral a Jimena Esther, la joven de 18 años y estudiante de la carrera de Derecho, que el jueves pasado se lanzó desde lo alto del auditorio del Campus Bicentenario de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT).

Lo que comenzó como una crisis nerviosa terminó en tragedia. Según el reporte, la joven subió por las escaleras de emergencia sin que nadie la viera ni pudiera detenerla, lanzándose al vacío en un acto desesperado. Aunque los paramédicos lograron trasladarla con vida, el impacto fue devastador.

Padre intentó cambiarla de turno y la escuela no lo atendió

Mientras la familia espera un "milagro", la indignación crece. Los padres de Jimena aseguran que su hija era víctima de acoso escolar (bullying) dentro de las aulas y que la institución no hizo nada para detenerlo. Denuncian tres puntos clave de negligencia:

  1. No se activaron protocolos preventivos para detectar su crisis.
  2. La universidad ignoró, según ellos, una solicitud previa para cambiarla de turno.
  3. Fue trasladada al Hospital Rovirosa y no al IMSS, donde estaba afiliada, lo que pudo afectar su atención inmediata.

Por su parte, la UJAT se ha defendido alegando que cuentan con una aplicación y protocolos estrictos contra el acoso, pero que en el caso de Jimena "no existía ninguna denuncia formal ni solicitud de cambio de turno" en sus registros. La Fiscalía del Estado ya investiga quién dice la verdad.

El caso Jeremy y la epidemia de violencia escolar ante la omisión oficial

El caso de Fátima en Tabasco no es un hecho aislado, sino parte de una epidemia de violencia y negligencia que recorre las escuelas de todo México, desde secundarias hasta universidades.

Apenas hace unos días, en la Ciudad de México, el sistema educativo volvió a fallar. Jeremy, un adolescente de 15 años, fue apuñalado afuera de su secundaria en Tláhuac por otro menor. Al igual que en el caso de Fátima, la violencia ya tenía antecedentes: acoso, amenazas y autoridades que prefirieron mirar hacia otro lado hasta que corrió la sangre.

Mientras en Tabasco una universitaria salta al vacío porque nadie escuchó su petición de ayuda, en la capital del país y en el Estado de México, donde otro menor asesinó a su familia en Toluca, los jóvenes están gritando que el sistema de protección escolar está roto. Las instituciones, ya sea por omisión, falta de protocolos o simple apatía, están dejando a los estudiantes a su suerte frente al bullying y la violencia.

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