El próximo 6 de enero, millones de niños en todo México despertarán con un regalo gracias al Juguetón , una de las iniciativas solidarias más grandes del país. Detrás de cada juguete hay horas de trabajo, esfuerzo y el compromiso de miles de voluntarios que, como cada año, se suman para llevar alegría a quienes más lo necesitan.
En los centros de acopio, el movimiento no se detiene. Niños, jóvenes y adultos llegan desde temprano para clasificar, empacar y cargar juguetes. El ambiente es de entusiasmo, risas y trabajo en equipo. Para muchos, participar no solo es ayudar, también es una experiencia que deja huella.
Voluntarios que hacen posible el Juguetón
Celia, una de las voluntarias , asegura que el Juguetón es una labor social que transforma. “Es una experiencia muy bonita. Llegar a tantas partes de la República y saber que lo que haces provoca sonrisas, vale totalmente la pena”, comparte.
Historias como la suya se repiten entre quienes se suman a esta causa. Paola, otra voluntaria, dice sentirse feliz por poder ayudar a otras personas, mientras que el payaso Josy destaca que compartir tiempo y esfuerzo es una forma de corresponder a las familias que esperan un regalo para sus hijos.
Montañas de juguetes y más de 200 rutas del Juguetón
En los centros de acopio, las montañas de juguetes crecen día con día. Camiones son cargados para recorrer más de 200 rutas que llegarán a comunidades de todo el país. El objetivo es claro: que ningún niño se quede sin regalo este Día de Reyes.
Alexis Solares, encargado de un centro de acopio del Juguetón, explica que más de 300 voluntarios trabajan todos los días para cumplir la meta. “Vamos muy bien, ya estamos cargando las rutas. El esfuerzo es grande, pero la satisfacción es mayor”, señala.
El Juguetón, una tradición que une generaciones
Con más de 31 años de historia , el Juguetón se ha convertido en una tradición que une generaciones. Hoy, incluso participan adultos que alguna vez fueron niños beneficiados por esta iniciativa.
Olivia recuerda que creció en un pequeño pueblo de Guerrero y que cada año esperaba la llegada de los juguetes. “Yo me acuerdo cuando llegaban y nos entregaban regalos. Era algo muy especial”, cuenta. Ahora, como adulta, ve cómo esa misma emoción sigue viva en miles de niños.
Alexis Solares lo resume así: “Un niño que recibió un juguete a los 8 años, hoy tiene alrededor de 40. El Juguetón ha crecido con ellos, pero el objetivo sigue siendo el mismo: niños felices”.
Aún hay tiempo para sumarse al Juguetón
Las autoridades del Juguetón recordaron que aún hay tiempo para ayudar. El centro de acopio permanecerá abierto hasta el próximo 5 de enero, a un costado de las instalaciones de TV Azteca . Cualquier persona puede llevar un juguete y convertirse en parte de esta cadena de solidaridad.
Porque detrás de cada regalo hay una historia, y detrás de cada sonrisa, miles de manos trabajando juntas.