El Senado de la República dio luz verde este miércoles a una nueva operación de cooperación militar bilateral. Con una votación casi unánime de 105 votos a favor y solo una abstención, el pleno autorizó a la presidenta Claudia Sheinbaum para permitir el ingreso de tropas de élite de los Estados Unidos a territorio nacional.
Se trata de un destacamento de 19 elementos pertenecientes al Equipo 2 de los Navy SEALs (Sea, Air and Land), una de las unidades de operaciones especiales más letales y reconocidas del mundo.
De acuerdo con el dictamen aprobado, los militares estadounidenses ingresarán a México portando armamento, municiones y equipo táctico especializado. Su arribo está programado a bordo de un avión C-130 Hércules de la Fuerza Aérea de EE.UU., el cual aterrizará en el Aeropuerto Internacional de Campeche.
#IMPORTANTE | El Senado aprobó el ingreso de 19 marines de Eu para capacitar a tropas mexicanas.
— Fuerza Informativa Azteca (@AztecaNoticias) February 11, 2026
Llegarán el 15 de febrero a Campeche y permanecerán hasta el 16 de abril para realizar entrenamiento en San Luis Carpizo y Ciudad del Carmen.
La autorización fue avalada con 114… pic.twitter.com/WIvdsOiRgk
La estancia será breve pero intensiva, del 15 al 16 de abril.
¿Por qué ingresaran 19 militares de EU a México?
El objetivo de esta visita no es realizar operaciones de campo, sino de adiestramiento. Los SEALs participarán en un ejercicio conjunto con la Unidad de Operaciones Especiales de la Secretaría de Marina (SEMAR) en instalaciones navales de Campeche.
La finalidad es "fortalecer la compatibilidad operativa" entre ambas fuerzas armadas, intercambiando técnicas y tácticas para mejorar la respuesta ante amenazas comunes.
Aunque la presencia de militares extranjeros armados suele generar debate, el Senado recordó que autorizar este tipo de ingresos es una facultad exclusiva que le confiere la Constitución.
Estos ejercicios bilaterales son rutinarios y han ocurrido desde hace varios sexenios para mantener la cooperación en seguridad, aunque legisladores reconocieron que la frecuencia de estos entrenamientos conjuntos ha aumentado en los últimos años.
Esta autorización cobra especial relevancia por el contexto reciente. Apenas a finales de enero de este año, se generó controversia tras el aterrizaje de una aeronave militar estadounidense (también un C-130 Super Hércules) en el Aeropuerto Internacional de Toluca.
En aquel incidente, la presidenta Sheinbaum aclaró que se trataba de una misión logística para trasladar a elementos mexicanos a un curso en EU., y que no requirió permiso del Senado porque no ingresaron tropas armadas.
