El escenario diplomático entre Washington y La Habana ha entrado en una fase de máxima tensión. El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, subió de tono la postura de la administración estadounidense al calificar oficialmente de “fugitivo de la justicia” al expresidente y líder histórico cubano, Raúl Castro. La declaración del jefe de la diplomacia norteamericana se da inmediatamente después de que el Departamento de Justicia formalizara cargos criminales en su contra por el asesinato de ciudadanos estadounidenses y el derribo de aeronaves civiles.
Los cargos presentados por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Florida vinculan de manera directa al hermano menor de Fidel Castro con el ataque perpetrado el 24 de febrero de 1996 contra dos avionetas de la organización humanitaria del exilio "Hermanos al Rescate", un operativo militar ejecutado cuando el hoy acusado se desempeñaba como ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de la isla.
Cargos federales por un crimen de hace tres décadas
La acusación formal —cuyo sumario fue presentado ante la comunidad cubana en la Torre de la Libertad de Miami— imputa a Raúl Castro y a varios mandos militares de la isla el delito de conspiración para asesinar a ciudadanos estadounidenses, tras ordenar a cazas MiG de la Fuerza Aérea Cubana derribar los dos Cessnas desarmados en aguas internacionales, un ataque atroz que provocó la muerte de cuatro personas.
#IMPORTANTE | Marco Rubio, secretario de Estado de EU, calificó de “fugitivo” a Raúl Castro tras los cargos presentados por EU por el asesinato de cuatro personas y el derribo de aeronaves. https://t.co/dV8hDsBlL4 pic.twitter.com/Dtc1cITdmD
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) May 21, 2026
Al ser cuestionado por la prensa en Miami sobre las opciones reales que tiene el gobierno de Donald Trump para arrestar al exmandatario de 94 años en territorio cubano, el secretario Marco Rubio evitó revelar las cartas operativas de la Casa Blanca, pero fijó una advertencia tajante antes de abordar una gira oficial hacia Suecia y la India: "No voy a hablar de cómo lo traeríamos aquí. ¿Por qué le diría a los medios cuáles son nuestros planes al respecto? En definitiva, en ese punto se ha convertido en un fugitivo de la Justicia estadounidense, y ya saben, si hay algún anuncio al respecto, se los comunicaremos después, no antes".
Presión total sobre el régimen de La Habana
La histórica imputación penal contra la cúpula del castrismo forma parte de la agresiva estrategia de Washington para desmantelar las redes financieras y de control de la dictadura. Durante el anuncio de los cargos penales encabezado por el secretario de Justicia interino, Todd Blanche, el propio Marco Rubio apuntó contra el corazón económico del régimen, señalando de forma directa a GAESA —el conglomerado empresarial controlado por las fuerzas armadas cubanas— como un "Estado dentro del Estado" que acapara las ganancias a costa del desabasto y la crisis que sufre el pueblo de la isla.
Aunque el presidente Trump descartó por ahora una escalada de intervención militar directa, argumentando que el país caribeño ya se encuentra en un proceso de colapso interno, las agencias de seguridad estadounidenses ya tramitan los procedimientos legales correspondientes para que se emitan las órdenes internacionales de captura. La medida congela cualquier posibilidad de acercamiento diplomático y envía una señal contundente a nivel regional: la justicia estadounidense perseguirá penalmente a los autores intelectuales de crímenes contra sus ciudadanos, sin importar el cargo político o el tiempo transcurrido.
