En medio de un clima político cargado, la reunión en Palenque dejó más dudas que certezas. Mientras en Estados Unidos el discurso se endurece, en México el gobierno opta por ganar tiempo. Para muchos de los convocados, el escenario era claro: contener el “tsunami” político derivado de las exigencias del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha reiterado su compromiso de frenar el flujo de drogas, especialmente el fentanilo.
Desde campaña, Trump ha sido enfático. En un mensaje de diciembre de 2025, sostuvo: “Estamos formalmente clasificando al fentanilo como un arma de destrucción masiva… Entre 200 mil y 300 mil personas mueren cada año”. La declaración no solo eleva el tono, sino que anticipa medidas más agresivas contra quienes considere responsables de la crisis.
En contraste, la postura del expresidente mexicano Andrés Manuel López Obrador ha sido firme en rechazar cualquier intervención externa. “No dejamos que representantes de gobiernos extranjeros intervengan en asuntos que solo corresponde resolver a los mexicanos”, afirmó previamente, marcando una línea clara frente a Washington.
Gobierno mexicano enfría solicitudes y protege a los suyos pese a cuestionamientos
Aunque sorpresa no hubo, sí se percibió molestia y desconcierto. La administración federal ha insistido en exigir pruebas al Departamento de Justicia estadounidense, un argumento que comienza a desgastarse frente a la presión internacional.
Desde Palacio Nacional, la señal fue contundente: no hay prisa para actuar. La consejera jurídica Luisa María Alcalde lo dejó claro al afirmar: “No existe, al momento, ningún elemento o prueba que acredite la urgencia, por lo que la solicitud no se encuentra debidamente fundamentada”. En otras palabras, la petición fue rechazada, al menos por ahora.
El mensaje implícito es fuerte: figuras señaladas, incluido el entorno del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, permanecen bajo protección institucional. Mientras tanto, las investigaciones quedan en manos de autoridades mexicanas, que determinarán si procede o no cualquier acción.