La salida de Rubén Rocha Moya de la gubernatura de Sinaloa fue recibida con escepticismo por parte de la ciudadanía. Aunque para muchos su separación del cargo era necesaria ante los señalamientos en su contra, el sentimiento predominante no es de alivio, sino de incertidumbre sobre lo que realmente cambiará en el estado.
En sondeos ciudadanos, diversas voces coincidieron en que la decisión podría ser correcta, pero insuficiente. Algunos señalaron que debe ser investigado debido al contexto de violencia que ha marcado a la entidad.
Otros, en cambio, consideraron que un relevo en el gobierno no garantiza una mejora, al advertir que problemas como la corrupción y la inseguridad están profundamente arraigados en Sinaloa.
Licencia temporal en medio de señalamientos; el caso Rocha Moya
Fue la noche del viernes cuando Rocha Moya difundió un mensaje en redes sociales oficiales para anunciar que solicitó licencia temporal al cargo. En su posicionamiento, defendió al movimiento político que lo llevó al poder y aseguró que su decisión busca facilitar las investigaciones en curso, así como evitar que su situación afecte al proyecto político al que pertenece.
El ahora exmandatario sostuvo que su actuar responde a una “convicción republicana” y reiteró que no permitirá ser utilizado para dañar a su partido. Sin embargo, las críticas no se hicieron esperar desde distintos frentes políticos.
Efecto dominó en Culiacán: Acusados de ligas con el narcotráfico piden licencia
La salida de Rocha Moya tuvo repercusiones inmediatas en el ámbito local. Su cercano aliado, Juan de Dios Gámez, solicitó también licencia a la alcaldía de Culiacán, aunque sin presentarse personalmente ante el cabildo, lo que generó cuestionamientos.
Desde la oposición, la regidora priista Erika Sánchez exigió que el edil diera la cara y calificó como responsable su salida ante acusaciones de tal magnitud, al subrayar que no se trata de señalamientos menores.
En su lugar, fue designada como presidenta municipal provisional Ana Miriam Ramos Villarreal.
Oposición reacciona a nombramiento de Yeraldine Bonilla
En el Congreso estatal, la mayoría de Morena avaló el nombramiento de Yeraldine Bonilla Valverde como gobernadora interina, una decisión que también fue criticada por la oposición.
Legisladoras del PRI, como Irma Moreno Ovalle y Paola Iveth Gárate Valenzuela, señalaron que designar a alguien del mismo grupo político no resuelve la crisis, sino que la prolonga. Además, cuestionaron que la licencia de Rocha Moya no responde a un acto voluntario, sino a la presión social acumulada.
El nombramiento también ha sido objeto de críticas por la cercanía de Bonilla con Rocha Moya y por su limitada trayectoria política, lo que ha intensificado el debate sobre la legitimidad del relevo.