El coordinador de los senadores de Movimiento Ciudadano (MC), Clemente Castañeda, aseguró que los legisladores de su partido no incrementarán sus medidas de seguridad tras el atentado armado contra los diputados locales Elizabeth Rafaela Montoya Ojeda y Sergio Torres Félix, ocurrido en Culiacán , Sinaloa.
La legisladora perdió un ojo y su compañero permanece grave luego de ser atacados a balazos cuando circulaban por la avenida Paseo Niños Héroes, tras salir del Congreso local.
En entrevista, Castañeda sostuvo que el ataque no representa una amenaza directa contra MC, sino una muestra de la grave crisis de seguridad que enfrenta la entidad.
“No por nuestra militancia, no por nuestro origen, no por nuestra afiliación partidista, en términos generales las y los mexicanos estamos muy preocupados por la situación de inseguridad. Naturalmente, el asunto de Sinaloa está fuera de toda proporción. No hay gobierno”, afirmó.
Familias sinaloenses, principales víctimas de la violencia sin control en la entidad
El senador subrayó que las principales víctimas de esta situación son las familias sinaloenses y reiteró la solidaridad del partido con los legisladores agredidos.
“No minimizamos lo que sucedió, para ellos absoluta solidaridad, exigimos deslinde de responsabilidades, investigación. Ese crimen no puede quedar impune”, recalcó.
En otro tema, Clemente Castañeda se reunió con integrantes del Frente Nacional por las 40 horas laborales, quienes criticaron la iniciativa del Ejecutivo federal en la materia. Afirmaron que la propuesta no garantiza una reducción efectiva de la jornada laboral y podría ser regresiva en derechos laborales.
“Dieron gato por liebre. Esta iniciativa no rescata el espíritu de la misma y, al contrario, en muchos sentidos es regresiva. No podemos legislar al vapor”, sostuvo el legislador, quien llamó a un proceso de reflexión y diálogo durante la dictaminación en el Senado.
Sobre versiones que señalan un supuesto ofrecimiento de votos de Movimiento Ciudadano a Morena y sus aliados para una reforma electoral a cambio de reducir la edad de voto a 16 años y establecer el voto obligatorio, Castañeda lo negó de forma categórica.
“No hay una mesa de diálogo, no estamos en un intercambio de cartitas”, dijo, y advirtió que cualquier discusión en la materia deberá ser amplia y no poner en riesgo el pluralismo ni la democracia mexicana.
