A meses de que México encienda los reflectores como una de las sedes de la Copa Mundial 2026, comienza a cruzarse con un escenario de alta tensión en las carreteras y en el campo; organizaciones de transportistas y productores agrícolas lanzaron una advertencia directa: el calendario del torneo coincidirá con movilizaciones nacionales derivadas de la crisis que golpea a ambos sectores.
Bloqueos transportistas podría coincidir con mundial 2026
La Alianza Nacional de Autotransporte y Transporte Multimodal (ANTAC) y el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) enviaron un comunicado tanto a la FIFA como a la Federación Mexicana de Fútbol para alertar que no pueden “ocultar su desesperación” ante lo que consideran abandono institucional, políticas desfavorables y un deterioro creciente de la seguridad en carreteras.
Las advertencias no son menores. En los últimos meses, transportistas han bloqueado vialidades estratégicas para exigir seguridad y frenar los robos que se registran prácticamente a diario. Ahora, el mensaje es claro: si no hay respuesta, las movilizaciones podrían escalar justo cuando el mundo tenga los ojos puestos en México.
Granos sin mercado e inseguridad en carreteras: Los reclamos de los productores y transportistas
Del lado del campo, el reclamo es contundente. Productores aseguran que, para cuando arranque el Mundial, el ciclo agrícola ya habrá concluido y millones de toneladas de maíz, trigo y sorgo permanecerán sin comercialización. Denuncian que la importación de granos y la competencia desigual han desplomado precios y dejado cosechas varadas en bodegas.
A esto se suman sequías prolongadas, altos costos de insumos, reducción de apoyos y la presencia de intermediarios que —acusan— compran barato y revenden caro. El resultado es un campo asfixiado y una superficie cultivable que comienza a reducirse.
En paralelo, la inseguridad en carreteras mantiene en alerta al sector transporte. Robos de mercancía, asaltos a operadores y extorsiones forman parte del panorama que describen. Así, mientras el país se prepara para recibir el evento deportivo más importante del planeta, la pregunta ya no es solo futbolística: ¿podrá el Mundial jugarse sin que la protesta tome las carreteras?
