La burocracia institucional en México cuesta vidas. Todos los días, ciudadanos desesperados se enfrentan a la ineptitud de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ CDMX), un órgano que exige tiempos de espera letales para actuar y que fracasa de forma constante en la protección de las mujeres.
Magdalena Rivero, tía Edith Guadalupe, última víctima de este procedimiento, expone la frustración y la rabia colectiva frente a la regla no escrita de esperar 72 horas para activar una alerta oficial.
“La Fiscalía no hizo nada. Siempre quisieron esperar 72 horas y en ese tiempo pudieron pasar demasiadas cosas”, reclama la familiar.
Esta pausa institucional representa una condena irreversible. En un territorio donde 14 mujeres desaparecen o pierden la vida a diario, cada minuto cuenta. Ante la presión social por el caso de Edith, la fiscal general Bertha Alcalde Luján admitió el error de su personal.
“Debimos ir a ese domicilio desde el primer momento. Ahí está la omisión de los equipos y es inaceptable”, reconoció la funcionaria.
Sin embargo, las disculpas, la separación de cargos o las suspensiones de funcionarios inútiles resultan insuficientes. Ninguna sanción administrativa le devuelve la vida a las víctimas, porque además no es solo una.
Crecen las críticas a la Fiscalía CDMX 🚨
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) April 21, 2026
A un año de gestión, cuestionan a @BerthaAlcalde por la falta de resultados y fallas en la evaluación de su personal.
La funcionaria admite que la transformación “es profunda”, pero evita dar plazos concretos. La exigencia sigue:… pic.twitter.com/zDfJXK4FtU
Fiscalía de la CDMX: Un historial de omisiones imperdonables
El discurso sobre “castigar a los responsables” es una copia al carbón desde hace años. La capital del país acumula tragedias marcadas por la inoperancia de sus autoridades.
En febrero de 2020, la pequeña Fátima, de apenas siete años de edad, fue secuestrada a la salida de su escuela primaria. Después sufrió abuso y asesinato ante la incapacidad de los agentes para rastrearla a tiempo.
En septiembre de 2023, el feminicidio de Montserrat Juárez exhibió una podredumbre aún más profunda. Los padres de la joven de 25 años alertaron múltiples veces sobre la violencia física ejercida por su novio.
A pesar de los avisos, las autoridades certificaron una “muerte natural”. La farsa colapsó con la filtración de un video donde se observa a policías y rescatistas en el papel de auxiliares de los homicidas para extraer el cuerpo envuelto en una sábana.
Presupuestos multimillonarios sin resultados
Hoy, ante la falta de respuestas, la ciudadanía asume el trabajo de un órgano de justicia inoperante. Las familias exigen entrar a los domicilios sospechosos para buscar pruebas con sus propias manos ante la pasividad de los peritos.
Toda esta negligencia ocurre bajo el techo de una institución con recursos de sobra. Para este año, la Fiscalía capitalina solicitó un presupuesto de más de 9 mil millones de pesos. De 2018 a 2025, esta dependencia extrajo del bolsillo de los mexicanos entre 5 mil y 8 mil millones de pesos anuales.
Se invierten millones de pesos en la impartición de justicia, pero la ineptitud impera en los ministerios públicos y la seguridad para las mujeres de la capital sigue como una promesa vacía.