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Violento ataque en Nigeria deja al menos a 40 personas muertas.

Autoridades buscan por el monte más cadáveres. Los heridos son atendidos en hospitales. Violento ataque en Nigeria deja al menos a 40 personas muertas.

Violento ataque en Nigeria deja al menos a 40 personas muertas

Violento ataque en Nigeria deja al menos a 40 personas muertas. El suceso se registró este martes por la noche en Yelwa Zangam, en el estado de Plateau, en el centro de Nigeria, cuando un gran número de pistoleros invadieron esa comunidad, atacaron a los lugareños y prendieron fuego a varias viviendas en una redada nocturna en una aldea cerca de la ciudad central de Jos en Nigeria, un área golpeada por repetidos enfrentamientos étnicos.

Los hombres armados fueron de casa en casa matando a los residentes en Yelwa Zangam, dijo un portavoz militar. Las tropas lucharon por llegar al área porque un puente había sido destruido, agregó.

Buscan por el monte para ver si hay más cadáveres

“Puedo confirmar que más de 40 personas murieron durante el ataque y muchas resultaron heridas. Seguimos buscando por el monte para ver si hay más cadáveres”, aseguró el vicepresidente del Movimiento Juvenil Anaguta, Samson Maikanu, que agregó que los heridos reciben tratamiento en el hospital.

En un comunicado, el gobernador de Plateau, Simon Bako Lalong, confirmó la agresión, pero no aportó cifras de víctimas. Lalong atribuyó el ataque a “bandidos” especializados en secuestros y aseguró que las fuerzas de seguridad pusieron en marcha una operación en la que abatieron a seis criminales y detuvieron a diez sospechosos.

Enfrentamientos entre comunidades indígenas y pastores.

El estado de Plateau ha sido en los últimos tiempos escenario de choques entre comunidades indígenas y pastores de la etnia fulani, que son principalmente musulmanes, por diferencias sobre el uso de la tierra.

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Jos es la capital del estado de Plateau, parte del llamado Cinturón Medio de Nigeria, que ha sido testigo de combates regulares entre el grupo Hausa-Fulani, que domina todo el norte de Nigeria, y varios grupos étnicos locales mucho más pequeños.

Agresiones continuas

Hombres armados cometieron un ataque de tres días, entre los pasados 31 de julio y 2 de agosto, en aldeas en las zonas de Bassa y Riyon del estado y mataron al menos a 45 personas y arrasaron más de 200 edificios. Malison Davidson, portavoz de la Asociación de Desarrollo Irigiwe, mayoritariamente cristiana, culpó de ese ataque a los pastores fulani.

El pasado 14 de agosto, pistoleros mataron a 22 viajeros musulmanes cuando atacaron su convoy de autobuses en Jos, capital de Plateau. La Policía responsabilizó del ataque a jóvenes de Irigiwe, pero Davidson negó ese extremo.

En esta región de Nigeria son habituales los enfrentamientos interétnicos, sobre todo entre los fulani, de religión musulmana y que se dedican al pastoreo, y los cristianos indígenas, que se disputan los escasos recursos naturales disponibles.

Nigeria ha experimentado un recrudecimiento de la violencia este año, con secuestros para pedir rescate y robos a mano armada en varios estados.

La causa subyacente de gran parte de la tensión es la pobreza, que intensifica la competencia por recursos y puestos de trabajo y, en el Cinturón Medio, exacerba una compleja intersección de rivalidades étnicas y religiosas.

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