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Nuestro México: En las faldas del Cofre de Perote, vecinos cuidan el bosque para garantizar agua, lluvia y seguridad para generaciones

Ejidatarios en Agua de los Pescados protegen el Cofre de Perote para garantizar el agua en Xalapa. Conoce el esfuerzo comunitario detrás de la salud de este bosque.

Los pasos sobre la hojarasca, el machete que corta la maleza y el azadón que abre surcos rompen el silencio del bosque que habitantes de Agua de los Pescados, en Cofre de Perote, Veracruz, han defendido durante décadas.

A unos 3 mil metros sobre el nivel del mar, en las laderas del Cofre de Perote, 108 ejidatarios asumieron la vigilancia, la reforestación y la protección contra incendios para mantener vivo ese ecosistema esencial.

El papel de los ejidatarios en la vigilancia y reforestación en Cofre de Perote

Hacen rondines que evitan la tala clandestina, trazan brechas cortafuego para frenar la expansión de siniestros y limpian la vegetación para reducir material combustible. Con esas labores, comunidades como San Andrés Tlalnelhuayocan y la ciudad de Xalapa reciben agua en sus casas, dice la gente que dedica tiempo y esfuerzo a estas tareas.

“Cuidar lo que tenemos para que al rato nuestra gente no tenga la necesidad de ir a meterse a predios ajenos; esa es nuestra preocupación, que nuestra gente tenga de dónde jalar lo que necesite. Con bosque tenemos oxígeno”, explica a Azteca Noticias Leopoldo Chávez Huerta, ejidatario de Agua de los Pescados.

¿Cómo protege el Cofre de Perote el suministro de agua en Xalapa?

Los trabajos reúnen a personas de todas las edades. “Son 108 ejidatarios y cuando se organizan para limpiar el bosque, vienen de todas las edades para poder transmitir este conocimiento de generación en generación y darle sentido de pertenencia a la población”, señala Rafael Herrera López, otro ejidatario.

Padres y abuelos llevan desde niños a los más jóvenes para que aprendan las faenas y los riesgos, aunque recuerdan que los regañaban para evitar que se cortaran cuando eran pequeños.

La ciencia detrás de los bosques y el abasto hídrico en el Cofre de Perote

Héctor Venancio Narave Flores, doctor en Desarrollo Regional Sustentable, explica que en zonas como Plan de Agua Escondida el suelo arcilloso retiene el agua: “Las partículas del suelo arcilloso de ahí son muy finas y tienen más superficie de contacto con el agua, sí, entonces llueve, retienen el agua esas partículas y poco a poco va infiltrando”. Ese proceso mantiene los almacenes naturales que alimentan los manantiales y acuíferos.

Los ejidatarios también llaman a la población a usar el agua de forma responsable. Martín Sánchez Durán pide que se gaste solo “para lo que en realidad sea necesario”, y advierte que parte del recurso se destina a negocios en lugar de consumo doméstico. La recomendación apunta a evitar presiones adicionales sobre un sistema hídrico ya sensible.

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