El olor se percibe desde varios metros antes de llegar a la arena. En la Barra de Coyuca de Benítez, Guerrero, decenas de peces muertos quedaron sobre la playa luego de la apertura de la barra que conecta la laguna con el mar.
Se trata de popoyotes, conocidos científicamente como Profundulus hildebrandi, una especie de agua dulce que, de acuerdo con habitantes de la zona, es arrastrada hacia el mar cuando se abre el paso entre ambos cuerpos de agua.
La barra fue abierta después del incremento en el nivel de la laguna provocado por las lluvias recientes. Habitantes explicaron que decidieron hacerlo ante el riesgo de que el agua alcanzara algunas viviendas.
Arturo Ramírez, habitante de Coyuca de Benítez, señaló que este fenómeno ocurre durante temporadas de lluvias y que, aunque provoca la muerte de algunos peces de agua dulce, también permite el ingreso de especies marinas a la laguna.
¿Cómo se abrió la barra de Coyuca de Benítez?
De acuerdo con habitantes y autoridades locales de Protección Civil, el primer intento ocurrió el 24 de septiembre, pero no tuvo éxito.
Fue hasta el día siguiente cuando la apertura se consiguió de manera manual, ante el aumento del nivel de la laguna.
⭕️ Así se visualiza desde la Barra de Coyuca la mortandad de peces y el arrastre de lirio acuático hacia #Acapulco pic.twitter.com/ZGPjz1tQHB
— Lo Real De Guerrero (@LoRealdeGro) September 28, 2026
En la zona explican que la conexión entre la laguna y el mar puede abrirse de manera natural cuando las precipitaciones elevan suficientemente el nivel del agua, o mediante trabajos realizados por habitantes con herramientas y maquinaria.
Algunos pescadores sostienen que los popoyotes se han multiplicado en la laguna y que su presencia afecta a otras especies que son aprovechadas para la pesca. Esta explicación corresponde a testimonios de habitantes de la zona.
¿Qué pasó con las enramadas de la Barra de Coyuca?
Mientras los peces quedaban sobre la arena, el viento y la lluvia también obligaron a los trabajadores de playa a suspender actividades.
La tormenta tropical Rachel obligó a cerrar al menos 10 enramadas ubicadas en la franja de arena. Algunas palapas incluso sufrieron daños por las fuertes rachas de viento.
Victorina Genchi, restaurantera de la zona, contó que apenas habían regresado sus pertenencias al establecimiento después de retirar todo por el mal tiempo y nuevamente tuvieron que desalojar mesas, mercancía y otros objetos.
Tomaron la decisión de sacar las cosas antes de que el viento provocara mayores daños.
¡IMÁGENES IMPACTANTES! 😱🐟🚨 Cientos de peces aparecieron mu3rt0s nuevamente en la Laguna de las Ilusiones.
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El problema para los comerciantes no comenzó con Rachel. En la Barra de Coyuca todavía permanecen alrededor de 30 enramadas vacías y abandonadas, de acuerdo con trabajadores de la zona, debido a los daños acumulados tras el paso de los huracanes Otis y John.
Rey Luis Hernández, propietario de una de ellas, decidió retirar producto cárnico, mesas y sillas. Dice que apenas comenzaban a recuperar el espacio cuando nuevamente tuvieron que prepararse ante la llegada de otro fenómeno.
Para los comerciantes, cada cierre significa volver a desmontar lo poco que han logrado reconstruir y esperar a que las condiciones permitan regresar a trabajar. Protección Civil pidió a la población mantenerse atenta a la evolución del fenómeno mediante los canales oficiales.
