La tormenta política crece, pero en Morena algunos prefieren sacar el paraguas del silencio. El senador Adán Augusto López optó por no pronunciarse sobre las acusaciones lanzadas desde Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y el senador Enrique Inzunza por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Silencio incómodo en medio del escándalo: Adán Augusto calla ante escándalo de Rubén Rocha
Mientras las acusaciones cruzan la frontera con suficiente ruido como para sacudir el tablero político, Adán Augusto decidió hacerse a un lado. En un momento donde las definiciones pesan, su negativa a declarar no pasa desapercibida. Porque en política, el silencio también comunica, y a veces más de lo que se quisiera admitir.
En contraste, otras figuras de Morena han salido a fijar postura. Ricardo Monreal, desde la Junta de Coordinación Política, eligió el camino institucional: presunción de inocencia y confianza en que será la Fiscalía General de la República (FGR) quien determine si existen pruebas que respalden la solicitud de extradición contra Rocha Moya.
¿Se acabó el "no estás solo"? La respuesta de Monreal
Monreal fue claro, pero no tanto. Atrás parece haber quedado el “¡no estás solo!”, sustituido ahora por un más frío “respaldamos la ley”. Un cambio de tono que no es menor. Cuando se le cuestionó directamente si el apoyo al gobernador de Sinaloa seguía vigente, evitó un sí contundente. En su lugar, habló de Constitución, legalidad y justicia.
🗳️📌 RICARDO MONREAL EVITA RESPALDAR A ROCHA MOYA
— Juan Ortiz 🗳️👁🗨 (@Juan_OrtizMX) April 29, 2026
Del "¡No estás solo!" al "respaldamos lo que dice la ley".
Ricardo Monreal pidió esperar a la FGR en el caso de Rubén Rocha Moya.
Y es que EEUU lo acusó de vínculos con el crimen organizado.
Pero el gobernador de Sinaloa negó… pic.twitter.com/dPiq88tQhG
El coordinador de Morena en el Senado, Ignacio Mier, también se alineó con esta narrativa. Aseguró que no existen elementos suficientes para proceder con una extradición y que cualquier acción debe apegarse al rigor jurídico y a los acuerdos bilaterales. En el caso de Enrique Inzunza, sostuvo que no pedirá licencia mientras no haya una prueba plena en su contra.
La defensa del bloque oficialista se sostiene en una idea central: la ausencia de pruebas contundentes. Monreal incluso recordó el caso del general Cienfuegos, utilizado como ejemplo de acusaciones desde Estados Unidos que no prosperaron por falta de sustento.
Sin embargo, el discurso empieza a mostrar fisuras. Porque una cosa es invocar la presunción de inocencia y otra muy distinta es ignorar el costo político de las acusaciones. Y ahí es donde el silencio de Adán Augusto López pesa.
